sábado, enero 06, 2007

Carta navideña a Diego


Esto se me ocurrió mientras cocinaba el pavo. Por ahí del 26 de diciembre preparé un pavo que nos regalaron en la UNAM, lo estaba adobando con mi mezcla especial (en realidad es de mi madre pero la reclamo como mía también) de mostaza y empecé a pensar de todo lo que te pierdes, Diego, muchas veces he pensado en todo lo que pierdes de nuestro hijo de sus avances, de lo maravilloso que es mirar un ser humano que se desarrolla, lo más simple resulta increíble, como ver como mira su mano y descubre poco a poco que es suya, por no decir que no escucharás que te diga papá, que por cierto es una palabra que aprenderá, supongo mucho después que mamá, hasta que entienda que los otros niños tienen alguien a quien llaman así y el no, y entonces pregunte, pero para se falta mucho, mucho más que para que diga mamá y sepa el significado de ello, pero como decía eso es sólo un lugar común; lo que pensaba mientras preparaba el pavo con papas que sabía que iba a quedar tan rico (y efecto así fue), es que te perdiste de esas navidades, ésta y todas las que nos faltan, aunque no teníamos un plan tradicional de familia, teníamos uno, y creo que no hay porque no ventirlarlo, hace más de un año, el primero de enero tu te fuiste de vacaciones a Oaxaca, el plan era encontrarnos en Mazunte el 24, para pasarla como la familia que ibámos a ser, tu sabías, no sólo lo importante que es para mi la navidad, eso es lo de menos, tu sabías que yo parecía estar embarazada, te lo dije, no te pudo haber extrañado, porque llevábamos meses intentándolo, al menos desde que yo regresé de Uruguay en septiembre, sabías que un aborto no estaba sobre la mesa de negociaciones, de eso ya se había hablado, decías estabas feliz que querías tener un hijo conmigo y sabías que yo deseaba tener uno hijo, todo esto te lo dije claramente y seriamente más de una vez, todo lo que puedas decir da igual, así es como fueron las cosas y Erandi estuvo allí para contarlo, y no sólo ella, y no sólo eso, también que me habías propuesto matrimonio y hasta anillos compramos, pero eso había pasado ya, así que te fuiste de vacaciones con una sonrisa y mandaste mensajes desde Oaxaca hablando de que sabías que era una niña, que querías que se llamara María, que quería comprarle un hupilito, todo iba bien, hasta que un día te encntré en el messenger y te echaste para atrás y quisiste convencerme de que abortara, no he hablado contigo desde el día que te fuiste con aquella sonrisa, con aquel beso y con aquel te quiero en los labios, todo fue electrónico, por mail, no se si yo debí ser más valiente e ir a gritarte lo que eres, lo que pienso de tí, no te he podido perdonar, pero debes saber que todos lo días me esfuerzo, no quiero fomentar mala vibra tuya hacia nuestro hijo, que un día va preguntar, al que un día quizá busques (no te precipites con en NUNCA en la cabeza, no sabes realmente lo que vas a pensar dentro de uno, dos, cinco, diez, veinte años), así es la cosa coando dicen que los hijos son para toda la vida, yo no te he llamado, no te he buscado, no te he escrito, no me hubiera sido difícil encontrarte, tengo tus direcciones, teléfonos, etc., no te acosado, tu pediste que respete tu desición, no si estoy haciendo eso o simplemente no tenoga ganas de buscarte, se que tus acciones te alejaron para siempre como objeto de mi afecto, pero eso es todo, supongo que estás ahora en París, y me pregunto cómo puedes vivir así, y cuando me lo pregunto me doy cuenta de que al momento de preguntármelo y no entenderlo está implícito un concepto de tí que no necesariamente es cierto, yo, en el fondo aún pienso que eres buen tipo, porque pienso que te ha de ser difícil saber que tu hijo está por ahí en el mundo y que eso te atormenta, pero quizá en realidad no te importa y yo me equivoco, aún así me sigo preguntando ¿cómo se puede vivir así?, sin saber si tu hijo está bien, sin saber cómo es, como verás he pensado muchas cosas, he tenido más de un año para hacerlo, y siempre pienso que es una lástima que te lo estés perdiendo todo, lo de tu hijo (lo mío no tiene remedio), y lo que pensaba mientras hacía el pavo y un oloroso y rico ponche al mismo tiempo era que tambien te estabas perdiendo eso, mi excelente cuchara; los que me conocen no me dejarán mentir, cocino rico, y es un placer comer de mi cocina, y eso también te lo estás perdiendo, si te importa o no, ese no es mi asunto.

2 comentarios:

vEra la tanguEra dijo...

No pude evitar escribir algo al respecto, disculpen Nah y bebé... Diego eres, para mí, una decepción... mentiroso, cobarde... el peor de todos... el más mustio... y además ratero (te quedaste con mi disco de tributo a aute que te prestaste tu solo) Espero no te cruces en mi camino porque no sé que pasaría si te veo... No te perdono, por lastimar a mi carnala del alma y estoy disfrutando montones al hermoso niño que vino al mundo traído por tu deseo del que te haces buey... Ya veremos que dicen los años... y como se cobra el Cosmos tus pendejadas y cobardías... Espero que no puedas dormir tranquilo... y es verdad... no sabes de lo que te estás perdiendo putín... Otra vez... disculpa Nah

La Chili dijo...

Se siente bien saber que hay alguien en el mundo cibernético que se solidariza, gracias carnalaza, no me siento autorizada a odiar a Diego, por el bien de Itzcóatl, pero gracias de todo corazón, tus palabras son reconfortantes.