martes, diciembre 15, 2009

Maldita Lourdes Gorbet

Lo siento, pero eso pensé mientras reescuchaba la Plaza Pública hoy, porque a mi se me había ocurrido lo mismo hace años, mientras estaba sentada en un pupitre en alguno de los muchos años que pasé en alguna clase universitaria de alguna de las 3 carreras de las que nunca me gradué.

Un profesor dijo que por algunas semanas al año se congelaba el agua en el estrecho de Bering, y se podía cruzar caminando, de regreso, pensé, de donde vinimos.

Y cómo entonces era joven y todo me parecía posible hacia adelante pensé que algún día lo haría, me prepararía físícamente para hacer un viaje demandante y caminaría de regreso.

Aún cuando se empezó a hablar de calentamiento global me pregunté si aún se podría, y pensaba en cómo estaría la situación cuando yo fuera vieja, y mi hijo estuviera suficientemente mayor como para que no fuera grave perder a su madre en una aventura por el estilo.

Pero ni podré hacerlo ni se puede porque del otro lado hay una base militar rusa que no recibe a los visitantes excéntricos con los brazos abiertos.

Sin embargo Lourdes Grobet lo intentó, fue hasta allá e hizo un trabajo interesante sobre el asunto el cual presentó detrás de la catedral esta noche y estará un par de meses expuesto, no se lo pierdan.

Yo no lo intentaré, porque entiendo mi papel en el mundo de otro modo, a veces cuando veo a mujeres llevando a cabo grandes labores artísticas o en lucha de los derechos humanos, etc., me pregunto ¿qué no tienen hijos?, según yo no se puede hacer nada así si se tiene hijos, en todo caso no se debe hacer nada así si se tiene hijos, porque los niños necesitan a sus mamás para cecer sanos y si sus mamás no tienen ganas de dedicarse a ellos pues no habrían de tener hijos, así es como pienso, pero claro que también me pregunto porqué no puedo salir un día por la noche a escuchar un conciertillo en el Alicia, porqué no me puedo desvelar enamorada, porqué no me invitan a salir con amigos, lo cierto es que tampoco yo querría, porque las cosas son como deben ser, es decir, me quedo con mi hijo porque de otro modo nada tendría sentido, odio escuchar cada vez que digo que es difícil la maternidad "pero tu querías tener un hijo ¿no?", pero sí, yo quería tener un hijo, y aunque muchos puedan opinar que eso está muy mal me doy cuenta, de que, al menos para mí, nada tendría sentido de otro modo, ¿qué haría yo treintona con un montón de ganas y tiempo, un trabajo y ya concentrada en lo que quiero hacer? ¿ir a clases de yoga y pelear con rabia en contra de las carnes que de todos modos se me van a caer? ¿reventarme más, aunque ya me de güeva? ¿fumar mota, comprar de la mejor? ¿buscarme un nuevo novio que ya no tendría ganas de amarme locamente ni decirme palabras dulces de amor porque ya estamos grandecitos para eso? Es decir, si, es díficil, pero es la razón de todo y lo más verdaderamente gratificante de mi vida, les sonará a cliché, pero cuando mi chiquito viene y pone sus bracitos alrededor de mi cuello y me grita necesito un abrazo, te quiero mamá, eso es lo más importante de mi vida y eso es escatamente lo que quiero hacer con mi vida.

9 comentarios:

Maria B dijo...

jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja...señores y señoras un aplauso por favor....que entrada más genial!

Aura Violeta dijo...

a mi tu recorrido me gusta mucho y el trabajo que estas llevando a cabo me parece extremadamente interesante, lo que pasa es que tu expones la gran obra a un publico pequenyito de brazos cortos que abrazan grande y manitas chiquitas de caricias de cielo.
me enamore de este post es dulce, tierno y honesto :)

Vanyvalu dijo...

Clap, clap, clap, clap!
Estás criando a un ser humano, qué puede haber más importante que eso?
Lástima que en nuestra sociedad, aún no se reconoce la maternidad como el viaje intenso y la sagrada labor que es, pero gracias a personas como tú, que lo reconocen, lo aceptan y lo viven a plenitud, de manera comprometida, creativa, profunda y honesta, reconociendo lo compleja y rica qué es, otras mujeres pueden comenzar a transitar su camino con alegría y orgullo, sabiendo que eso que están haciendo ahorita, es lo más trascendente y valioso.

azulitoclaro dijo...

Me encantó lo que escribiste.
Y me encantó por varias razones:
1. Porque como tú estoy convencida de que uno debe hacer lo que quiere, consciente de sí misma y de su contexto y condición.
2. Porque pones en palabras de un modo honesto y transparente y simple y hermoso algo que sólo puede entender una mamá: el amor de madre. Todo lo que se diga resulta corto y no alcanza a expresar ese amor que revuelve por dentro las tripas. Así y todo, vos lo decís y yo como mamá te entiendo.

Sólo difiero en una cosa: no sos vieja (DE NINGÚN MODO). Los treinta son los años más dulces y apenas empezás. Seguro cuando llegue a los cuarenta pensaré lo mismo de ellos, pero qué importa. ¡A gozar!

Me encantó y me conmovió leerte.
Gracias.
:)

P.D. ¿Y no será que con nuestros hijos hacemos otros viajes de ida y vuelta?

Elena dijo...

Muy buen post,la maternidad es la labor mas increible q puede desempeñar una mujer,si es el trabajo mas exigente,de 24 horas,pero el sueldo son esos abrazos,besos y palabras del diario,simplemente invaluable =)

PD no te agobies,yo siempre e dicho q cuando termine de cirar a mis hijos me alistare en amnistia internacional como voluntaria,asi q nunca es tarde.

Becca dijo...

Para restablecer el equilibro universal: qué envidia me das.
Como lo han dicho los anteriores comentarios: qué más grandioso puede haber que ser madre y estar orgullosa y consciente de serlo, como tú, y consagrada en cuerpo y alma a seguir aprendiendo con tu pillo

La Chili dijo...

Gracias a todas, me llenan el corazón de alivio y calidez, gracias por sus palabras y por venir a leer, por compartir, gracias.

Zulema dijo...

Y si te sirve de algo, a mi tu me has inspirado a hacer muchas cosas lindas... =)

Anónimo dijo...

Mana, estás amargadísima con tu maternidad. Los niños necesitan madres felices y plenas; los niños toman a sus padres como ejemplo en la vida ¿qué le quieres comunicar a tu hijo?: que le hechas en cara a otros tus sueños frustraos, a él o ella primero que a nadie. El goce de la vida es básico y un niño apreciará a una madre feliz, plena y realizada; aunque tenga que trabajar.
Siento ser tan ruda, pero me asombras!