sábado, abril 14, 2012

Sobre problemas de autoestima

Moi

He estado teniendo días difíciles.

He pensado varias veces en compartir y luego no sé.

Es un asunto muy personal pero al final creo que somos tantos los que tenemos éstas difcultades que puede ser útil compartir, contar nuestras historias, esa es una de las maneras en que nosotras resolvemos, sanamos, como mujeres (como decía una en el Equinoccio) y quizá les viene bien a todos. Aunque haya recibido constantes críticas acerca de si escribir mi blog es sólo para exhibir mi intimidad.

Yo creo que se trata de compartir.

Yo creo que todo el mundo necesita y busca el amor incondicional, algunos incluso actúan como si se dieran por vencidos, pensando que, o no existe, o no está disponible para ellos.

Pero no estoy hablando de nuestros parejas o de nuestros hijos.

Me refiero a un adulto o un grupo de ellos que te apoyan y aceptan sin importar quien eres.

De verdad, están disponibles para darte consejo, pero no te juzgan ni te sobornan con cosas o afecto.

Todos deberíamos obtener este tipo de aceptación de nuestros padres, pero, en mi experiencia, la mayoría de los adultos sentimos que no nos tocó. Yo solía llamarle la Asociación de los niños sin amor, o Los que nos faltó chichi (pecho, en mexicano). Como haya sido, si no nos dieron el cariño y la aceptación de niños, generalmente quedamos dañados de por vida, y eso impide que nuestras relaciones adultas sean saludables.

Moi

Según yo, esto no tiene cura, aunque uno puede adoptar todo tipo de retorcidos mecanismos para estar más adaptado.

Por ejemplo, yo nunca me creí hermosa de niña o adoloscente, por lo tanto recibir un cumplido me ponía como una fiera; me parecía que además de tener la desgracia de ser fea, los demás se burlaban de mí diciéndome que me veía bonita o algo así, una actitud, desde mi punto de vista, excesivamente cruel. Mi reacción era violenta, de enojo. Con el tiempo empecé a comprender que quizá sí me veían de ese modo, aunque yo no fuera capaz de hacerlo, ellos tenían esa opinión; aunque me pareciera que estaban mal de la cabeza, podía simplemente agradecer.

Poco a poco, con el tiempo y sin analistas (que a mi no me han resultado útiles), he ido mejorando la imagen de mi misma y puedo pasarme un rato nocturno tomándome fotos con el celular encerrada en el baño porque tal día me siento bien, por ejemplo.

Moi

Pero aún no estoy curada. Tengo un hoyo en el pecho que se empezó a hacer cuando mis informados padres universitarios no me cargaban e impedían que alguien lo hiciera porque los últimos estudios de la época decían que a lo bebés eso no les hacía bien. Y otra serie de cosas que me acompañan desde niña pero que siguen sumándose en la actualidad.

Yo estoy bastante segura de que no sólo no están orgullosos de mí, sino que consideran, por ejemplo, que soy un(a?) paria porque no he terminado mi tesis, por la manera en que educo a mi hijo, porque no tengo un trabajo formal, porque acepto su ayuda, que según ellos tanto necesito, y me presionan y me presionan y me presionan, para que me incline a hacer con mi vida lo que ellos consideran correcto.

Moi pour lui

Yo se que no está bien que sea débil ante esto, pero lo soy, permito que me afecte y es así como estoy ahora.

Pero lo que es peor es que permea la relación con mi amado hijo, y eso sí que me duele.

No quiero permitirlo, pero al menos, lo que he descubierto que puedo hacer, es explicarle a él, sin señalar de dónde viene el daño, lo que me está pasando. Y él me comprende y nuestra ralción mejora y creo que hasta se fortalece.

Quisiera no gritar y estar para mi hijo mucho más, no lo lamento, no me cuesta, de verdad que no se me hace difícil, lo que resulta un reto es, dejar de lado las presiones familiares-sociales que están tan cerca de mí.

Quizá haberme ido a México en 99 fue un escape, hasta si quieren un escape adolescente, pero me hizo bien y creo que necesitamos irnos de nuevo.

Por que allá he encontrado eso, el amor incondicional; ellos, no quieren cambiarme, pueden reírse de como soy o criticarme, mostrarme donde la estoy regando, pero aún así me apoyan incondicionalmente, no me hacen sentir un fracaso, mal conmigo misma, por eso creo que ése es mi lugar, y que a pesar de los problemas que hay allá, sería capaz de darle esta misma enseñanza a mi hijo, la de tener seguridad que mi amor es así y también que ese tipo de amor existe y es el único que puede permitirse, porque todo lo demás hace daño. Y uno debe alejarse de lo que le hiere.

Carinios de antes de dormir

7 comentarios:

Gustavo Vargas dijo...

Por favor lee tu email; Saludos y un gran abrazo. Gustavo Vargas

Azulitoclaro dijo...

Ay, Chili. ¡Qué difícil! Cualquier cosa que te diga seguramente no tendrá sentido porque es tu corazón el que tiene que orientarte, el que tiene que fluir. Sólo puedo decir, como te dije al principio de este periplo, que uno siempre puedo volver, que la vida siempre te da la oportunidad: de regresar al DF, de sanar ese dolor, de hacerte una vida nueva, de empezar o retomar. Con esto sólo quiero decirte que confíes en ti y en el cosmos, que hablar con tu hijo es sin duda la mejor manera de sanar -o al menos no afectar en un sentido sin-sentido esa intimidad- y que cualquier incomprensión que sientas empieza en ti y termina en ti. Es fácil decirle y dificilísimo asumirlo, pero date todo el amor que te hace falta ahora para poder seguir. Verás cómo ese honrarte a ti misma termina por hacer que otros también te honren, te amen y te respeten a ti (yo lo hago, sin conocerte más que por este medio, desde aquí).
Gracias por compartir.
Un abrazo.

Monica dijo...

Te deje un mensaje en el Fb, te abrazo y para mi eres una mujer muy valiosa, se que todo pasara, tienes mucha gente que te admira y quiere sinceramente "tal como eres"

Vanyvalu dijo...

Ah Chili, te leo y te abrazo, te siento abierta y neta. La verdad a mí me vale un cacahuate partido a la mitad que haya quienes piensen que ventila una su intimidad en los blogs, la comunidad, los lazos afectivos nutren, hacen falta, alegran, inspiran, entusiasman, ayudan a sanar y a veces una los encuentra con mayor facilidad por este medio que entre las gentes que nos rodean físicamente.
Compartir, sí! Eso siento yo, una viene a compartir.se
Recuerdo que a mí se me hacía el colmo de lo cursi leer o escuchar eso de que escuche una a su corazón, pero jajajajajaja, la vida me ha venido a demostrar que es una de esas verdades que aplican sin importar de dónde venga una y a donde vaya, para mí escuchar al corazón es escucharme, sentirme y andar en dirección a lo que percibo aunque a veces la lógica o el miedo o lo aprendido, lo considerado "normal" vayan en contra.
No sé si sea idealista pero siento y creo que cuando una entona con esa voz del corazón, las opciones se van desplegando, los caminos de van despejando y se abren como flores las posibilidades. Te lo he dicho antes y no me importa repetirlo, yo te veo y te veo hermosa, admiro que te muestres sin maquillaje (en más de un sentido), veo tus recetas, lo que coses, lo que tejes, cómo crías,lo que creas, no solo con las manos, sino con el amor, con entusiasmo y me siento emocionada de conectar con personas como tú que son capaces de hilar su propio camino con convicción y arte. Coincido con Azulitoclaro, para mí todo lo de fuera es un reflejo de lo de dentro, en donde enfoco y en qué me enfoco y cómo lo percibo es una proyección de mi misma, me muestra mis creencias acerca de quien soy y lo que valgo, lo que merezco, pero ojo, sólo de mis creencias, no de quien soy en mi totalidad. Lo mismo pienso de los demás, aunque sí, a menudo duele, a menudo pega el sentir que de quienes más esperaríamos amor y apoyo no recibimos más que críticas. Quizá el estar tan acostumbrada a percibirte de cierta manera habitual no te permita ver lo que otras personas de fuera podemos percibir en tí, esa fuerza y vitalidad, esa creatividad y emprendimiento que hacen que hagas lo que haces con tanta belleza. La vida es movimiento, si sientes que en el Df está tu familia, siempre puedes volver, que el amor puede más que el miedo. Un abrazo grande grande y la certeza de que decidas lo que decidas estarás bien.

lilis dijo...

Hola N. Bueno mira yo te conoci hace muchos años, te conocí de vista, de compañera de clases y nada más, siempre pensé que tu y yo no teniamos absolutamente nada en común, me parecias ajena, distante y diferente a mi y me parecía que yo le era también para ti. Creo que jamás cruzamos alguna palabra, ni siquiera me caias bien. Bueno, pues cuando me embaracé en el 2008 encontré tu blog y comencé a leerte, a conocerte de verdad, a entenderte, a admirarte, a respetarte e incluso a querete, ahora sé que no somos tan diferentes y tenemos mucho en común. Ahora eso que antes percibia de ti como "rareza" se ha convertido en entender una forma de vida amorosa y natural de la que aveces yo carezco. Cuándo te leo aveces pienso "por qué no fui su amiga en la universidad..." me hubiera gustado serlo, yo te aprecio, te admiro y te valoro.
Y si sientes la necesidad de volver con tu verdadera familia, intentalo, lo que haces allá puedes hacerlo acá y te sentirás más feliz y tu hijo también. Abrazo. Liliana

Mamá Gallina dijo...

Justo acabo de leer tu entrada y espero no te ofendas, pero me ha hecho llorar. No te puedo decir que se lo que sientes, pero me imagino porque muchas veces he sentido lo mismo. Una tan fácil se enrola en lo que es socialmente aceptable que se olvida de volar libremente con lo que nos hace sentir bien. Muchas veces me lo han repetido, tienes que hacer lo que te gusta, por ti, por que si tu hijo ve que eres feliz haciendo lo que te gusta el estará contento y tu te sentirás más libre. En mi caso tengo problemas de sobrepeso y se que no es sano, se me vienen a la mente muchas cosas de mi niñez, de mi mamá comparándome con otras personas y eso ahora entiendo que no es sano. Estoy muy consciente de y aún no termino un trabajo interno tremendo, de esos que te remueven las emociones y salen a flote todos éstos recuerdos, pero dos pasos ya dí: conciencia y búsqueda. Para la familia uno nunca terminará de cumplir las expectativas que tienen sobre nosotros, pero también respeto su postura aunque me cueste trabajo entender.

También creo que uno se debe de mover hacia donde el corazón nos guíe y si de alguna manera te esta llevando a cerrar cosas acá, no hay que detener la búsqueda. Yo idiaba mucho esa frase de los abuelitos y algunos papás que decía: "un amigo es un peso en la bolsa" porque en realidad yo he encontrado en algunos amigos una familia que no te va a juzgar y que simplemente te va a escuchar y aceptar como eres. Un ejemplo que siempre les pongo a mis papás cuando vienen a casa a visitarnos es que ellos se quejan de que mi casa es muy pequeña, que les da claustrofobia, que se sienten encerrados y bla bla bla... yo les contesto: Hey!!! Si cuando vienen mis amigos me dicen que les gusta y que es como una casa del árbol. MI hijo precisamente entró en ese juego, de decir que la casa no le gustaba y simplemente el hablar con él hizo que entendiera que todo llegará a su momento.

Mira lo que tienes aquí entre las que llegamos a leer tu blog: encontramos en ti fuentes de inspiración y eso es invaluable. Te mano un abrazo muy sincero, uno más a tu hijo. ¿sabes? Hace poco tuve la oportunidad de ir a un retiro de AA por diversos factores, fue muy liberador y de ahí una amiga me recomendó un libro "Los cuatro acuerdo" si lo quieres te lo paso, lo tengo en PDF, seguro te gustará.

Andrés Aquino dijo...

Mi admiración completa, porque hablar de algo que nos duele no se compara con el valor para reconocerlo.
Te leo hace rato y te felicito por ser tan valiente.

Gracias por compartir un poquito de ti y tu "muchito" (niño), un saludo!