Antes.
Estaba más obsesionada con los resultados y era capaz de hacer grandes esfuerzos para tener buenas calificaciones, organización en la administración del hogar, era puntual sin falta.
Después.
Primero me fui relajando poco a poco, permitiéndome cometer errores sin atormentarme, disculpándome por los errores cometidos pero sin clavarme en la textura, martilizándome mentalemente.
Aún después.
Tuve un hijo, y algunos de los sistemas que había creado para tener resultados masomenos eficientes en mi vida diaria empezaron a fallar porque mi cabeza estaba tan llenas de ideas y preocupaciones que no pude más pensar con claridad, de nuevo tuve que hacer un reacomodo, especialmente emocional para aceptar que me iba a equivocar más y más a menudo pero que lo importante era no equivocarme en lo más importante: la seguridad de mi hijo y mía.
Así que a veces me pasan cosas, cosas en donde casi puedo prever el desastre y luego avanzo hacia al desastre en línea recta, y luego no me queda otra que mejor reírme, porque enojarme ni para qué.
Hace unos meses pasamos a comprar un helado a la POPS, es una heladería de acá que me gusta mucho y tiene precios accesibles. Fuimos a hacer nuestra compra desde el auto, veníamos de la Feria Verde y yo estaba toda cansada. Me dieron el helado y avancé pegando el espejo con el mistrador, debí detenerme y pensar, pero me puse nerviosa y entonces me eché en reversa, termimando el daño, porque si primero rayé el espejo y la pared, con el reversón lo rompí y quedó colgando, encima el izquierdo que es tan importante.
Me puse un poco triste y enojada porque podría implicar sacar dinero que no tenía para el arreglo, pero luego me aliviané, ¿qué podía hacer?, así que cuando se lo conté a mi madre ya con una sonrisa en el rostro pude ver su gesto de cuasi horror, pero ni modo, las cosas pasan y ya.
Por suerte mi tío que es super-arregla-todo me lo pudo dejar como nuevo sin que gastara un peso.
Ahora veo la raya roja que dejé cada vez que voy a esa heladería, y me da un poco de risa y un poco de pena.
¿A ustedes les pasan cosas así o no? ¿cómo se lo toman?
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jueves, febrero 17, 2011
sábado, noviembre 14, 2009
Visita al zoológico y accidente
El viernes fuimos al zoológico, me encanta hacer estas cosas con el pillo y me hace sentir que soy el tipo de mamá que quiero ser, aunque sea un gran esfuerzo porque es agotador y el camino es muy largo.
Nos divertimos, las partes más importantes de la visita fueron el rinoceronte que el pillo dijo que estaba triste porque lo habían encerrado y un mono que empujó a otro y eso no se hace.
También la fuente, que más bien era la imitación de un río en donde estaban los osos.
El viernes nos caímos de un trolebús y aunque al pillo no le pasó nada yo si me lastimé y ahora estoy con muletas.
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