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lunes, diciembre 06, 2010

Más regalos para todos

Como les había prometido les muestro aquí los regalos para los compañeros de mi niño. Hice collares con listón y diseños variados con la tela que imprimí.

Collares para los compañeros

También hice flores para las maestras.

Flores para las maestras
Flores para las maestras

Le regalaron una bolsita de dulces a mi niño y le permití probar por primera vez un bastón de azúcar, ni sabía qué eran, como imginarán fue un éxito.

Un bastón de azúcar, por primera vez

El domingo fue la presentación de fin de curso, la verdad yo terminé toda triste, el acto fue eterno, con mil coreografías y canciones en inglés que los niños ni podían cantar porque no entendían nada, aunque hubo sus cosas bonitas, sentí que mi chiqui estaba triste, que lo andaban regañando allá atrás, al final hasta los papás salimos regañados, después de dos horas de estar en el auditorio nos señalaron que no podíamos mantener a nuestros hijos en silencio (durante una proyección de fotografías) cuando en el kinder si lo logran. Después todavía vino la graduación y un trío dedicado a las maestras, nos salimos, a petición de Itzcóatl todos.

Yo fuí a una escuela activa (Decroly) que se jactaba mucho de ofrecer una educación diferente, a mi me parecía bien, pero no sabía cómo podía ser lo otro, al crecer sin parientes nunca tuve influencia de primos, abuelos, etc. Pero realmente valoro la libertad que teníamos para realizar nuestras propias represantaciones, cantábamos una canción inventada o al menos elegida por nosotros y ya, una por curso, no era tan largo y tortuoso, había un ambiente de respeto sin que nadie anduviera callando a nadie, además podíamos observar a nuestros compañeros desde el público mientras no estuviéramos en el escenario.

Mi amorcito

En cambio ver a mi hijo esforzándose o no por repetir un movimiento impuesto que nada tiene que ver con sus intereses y disfrazado de algo que él tampoco eligió se me hace una exhibición hasta medio grotesca, para que los papás digan oooh y aaaah por 90 minutos y tomen fotos y video. Y soy una ingenua porque no pensé que estas cosas pasaban o no al menos en una escuela dizque diferente, en fin. Y luego todavía tener que oír las observaciones sin derecho a réplica de mi padre sobre que mi hijo no es suficientemente participativo, como los otros niños (comparación), me hace estar tan enojada con haberlo mandado a la escuela, pero en fin, siempre podemos faltar a la del siguiente año.

En fin, como verán, ya no estoy en la parte más creativa de mi ciclo, necesito silencio y resposo, y son éstos días en los que no quiero cocinar aunque sí limpiar y ordenar, se me ocurre que la cocina es creación y el quehacer puede ser silencio mental, y en ese sentido son acciones diferentes que puedo desarrollar bien en diferentes periodos de mi ciclo, y eso no me hace una fodonga.