Creo que es un síntoma de los treinta la falta de intensidad, al menos así es mi vida ahora, a ratos una especie de pasmo en el medio de un lago como plato, sin niguna alteración de las aguas.
No es que quiera los dramas adolescentes, o el corazón destrozado colándose por hueco de la ventana con el aire helado.
Es agradable está más centrada en mis intereses, en el desarrollo de las ideas, en el oficio propio.
Y el amor de mi hijo, es tan fuerte pero suave, no contiene la agitación de las pasiones, y eso es bueno, pero ¿a dónde se fueron ellas?
Lo peor será no saber siquiera si las extraño, pero recuerdo que tenían buen sabor.
Al menos me siento libre, un poquito a cada vez, saliendo de la cárcel de mi propia cabeza, y hasta me sorprendo.
Mostrando las entradas con la etiqueta tedio. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta tedio. Mostrar todas las entradas
domingo, diciembre 18, 2011
viernes, marzo 27, 2009
Tedio
La Real Academia de la Lengua dice:
1. m. Aburrimiento extremo o estado de ánimo del que soporta algo o a alguien que no le interesa.
2. m. Fuerte rechazo o desagrado que se siente por algo.
3. m. desus. Gran pesar.
No se si es tedio, no estoy soportando alguien que no me interesa, no podría decir que "estoy soportando", porque me gusta lo que tengo. Y tampoco que no me interesa, porque le entrego todo mi corazón, pero si hay algo de sentirse insatisfecha, mezclado con aburrición y un estado de parálisis. Yo digo que ni presta el hacha ni corta la leña, pero yo tampoco lucho por nada, ni me voy ni me quedo, es incómodo, y aún así lo amo y sigo al pie del ciprés, pero siento una nostalgia hacia un futuro con ternura y besos, y a la vez una detestable sombra de certeza de que eso nunca me pasará de nuevo, porque soy ya una señora y eso es de jóvenes, y al mismo tiempo siento culpa por sentir todas estas cosas y no estar simplemente agradecida y complacida por todo lo que tengo.
Que pena, que enredo.
Que ni modo.

1. m. Aburrimiento extremo o estado de ánimo del que soporta algo o a alguien que no le interesa.
2. m. Fuerte rechazo o desagrado que se siente por algo.
3. m. desus. Gran pesar.
No se si es tedio, no estoy soportando alguien que no me interesa, no podría decir que "estoy soportando", porque me gusta lo que tengo. Y tampoco que no me interesa, porque le entrego todo mi corazón, pero si hay algo de sentirse insatisfecha, mezclado con aburrición y un estado de parálisis. Yo digo que ni presta el hacha ni corta la leña, pero yo tampoco lucho por nada, ni me voy ni me quedo, es incómodo, y aún así lo amo y sigo al pie del ciprés, pero siento una nostalgia hacia un futuro con ternura y besos, y a la vez una detestable sombra de certeza de que eso nunca me pasará de nuevo, porque soy ya una señora y eso es de jóvenes, y al mismo tiempo siento culpa por sentir todas estas cosas y no estar simplemente agradecida y complacida por todo lo que tengo.
Que pena, que enredo.
Que ni modo.

Suscribirse a:
Entradas (Atom)