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jueves, junio 18, 2009

Triste y no

Creo que no soy una buena amiga en este momento, para esposa nunca he servido y para novia ya no he de servir, porque creo que ya no me quieren para eso. Ni si quiera se, me pone triste.
Pero por otro lado hay cosas que siempre me inspiran, como el blog de SouleMama y Knitting Iris, que vivien en hermosos lugares rodeados de naturaleza, crian a sus hijos con apego, los educan en casa y me hace sentir menos loca acerca de mis ideas de cómo educar a lo hijos.

Corazón que se derrite de silencio.
Estas pero ya no estas pero nunca estuviste pero siempre querías hacerte tan presente.
Que combinación de emociones extremas, todo el tiempo sintiendo, qué extraño es eso, nunca había sentido tanta seguridad y a la vez nunca había sentido tanta inseguridad, nunca sabía que iba a pasar, nos vemos luego, pero luego ¿cuándo? no sabía nada.Enlace
Mi hijo preguntando por tí hace que mi corazón se parta en mil pedazos o pensar en que ya no jugarán, como esas glorias de fin de semana.
Pero fin al cabo, alivio también, como suele ser.
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Pero más alla de eso, que bien se siente tener amigas buenas (y mejor tener amigas buenotas, jajaja, no no es cierto) y poder hacer algo que les dibuje sonrisa.
Arete a cuatro manos
Arete que hice con partes de otros para Erandi según su gusto.

lunes, marzo 09, 2009

Pero también somos una linda familia

Me gusta cuando Marco o cualquier otro le enseña cosas lindas a mi hijo, que a mi no se me habrían ocurrido o que no me parecería que estaba listo para aprender y siempre me sorprendo y sonrío mucho por dentro, más que por fuera, donde he de tener mas cara de mensa.
Y algo muy lindo fue que te enseñó que dentro del pecho tienes un corazón y luego a escuchar el nuestro poniendo tu oreja en nuestro pecho, fue muy lindo.

domingo, diciembre 14, 2008

Chiquita


Cuando era chica, o sea, cuando era menor, muchas veces lloré en ese elevador, vivir en esta casa representaba convivir diariamente con sentimientos de humillación, autodevaluación, tristeza y enojo, era sentirse miserable todos los días y no tener opción mas que atravesar la puerta al final del pasillo, el elevador era la antesala del hueco emocional. Hoy, echa un puño en una esquina de ese mismo elevador como tantas veces antes, recordé. Claro que era adolescente, y mucho tenía que ver con adolecer, crecer, aprender, pero mi infiernillo personal tampoco creo que se queda atrás en la gran competencia de los miserables, y recuerdo que me gustaba meterme en lugares pequeños, esconderme y tratar de desaparecer, en un clóset, en un cajón, en una caja de cartón, e invariablamente me imaginaba la vida ahí dentro, siempre pensaba: ¨no estaría mal vivir aquí, es suficiente espacio para mí, estaría a gusto aunque un poco apretada, si tan sólo pudiera tener un metro cudrado para mi aunque fuera en barrio más chacal de la ciudad, estaría completa, estaría tranquila¨, aún no sabía de esa sensación de estar llena de mi misma, como el jueves pasado, como más a menudo vivo mis días, ahora que soy libre de contruirlos a mi manera. Debí escaparme de casa antes, pero lo que no fue ya no fue, igual mataron a Colosio, igual mil cosas que no se podían prever. Pero ahora estoy aquí, de vuelta en la casita de los horrores, tratando de darle la vuelta, y ala vez salir de aquí lo más pronto posible.

viernes, agosto 17, 2007

Busco y espero, pero no viene.





Espero decir con imágenes lo que no se cómo decir.

jueves, agosto 16, 2007

Amargo vacio, dia dificil.


A veces no quiero ser admirable. Por supuesto que el ego se me hincha cuando me dicen que qué cabrona soy, con las palabras que sean, pero no siempre siento que pueda. Hoy fue un día difícil, podría decir que parte de lo que me hizo quebrarme fue que había dormido muy poco en las últimas dos noches, y sería en parte en cierto, pero no fue lo más importante, porque en la escuela me hicieron dudar de mi misma y además ando cojeando del corazón. La verdad es que lo que para mí fue equivalente al matrimonio me dejó daño permatente, quiero decir que rompió mis ilusiones y quebró ese sentimiento que decía que eso del amor podía funcionar bien. Me dañó en varios niveles y me dejó una huella indeleble, a él creo que no, nada. Me siento en crisis porque si quiero esos apapachos, y los besos, pero lo quiero todo para mí, de verdad, sin engaños y ya no creo que eso exista. Simplemente he perdido la fe. Y duele, porque aún siento ese deseo, anhelo, quisiera, pero no. Me pareció siempre que ese saborcito de la vida tenía que ver con las fuertes emociones del amor, con dormirte pensando en lo que va a ser con él. En saltar a sus brazos cuando lo ves, pero ya no siento nada, y hasta del intercambio coporeo siento flojera, no quiero participar, sólo pasmarme. Me encuentro en un círculo vicioso de reciclaje emocional y no puedo superar mi marca.
Quiero lo que no quiero querer por creer imposible, Y estar tan cerca de los 30 no ayuda.