Hoy no llegué a una cita. Quedé mal de nuevo. He tenido una rachita de quedar mal con amigos, llegar tarde aquí y allá.
Lo siento, estoy apenada.
Hemos estado muy ocupados con actividades del chiqui y yo tratando de trabajar en lo de su cumplaños, la casa, las comidas y mil cosas más, preparando clases y materiales didácticos, actualizando la tienda, haciendo gorras de natación...
Hoy estuve un buen rato en la compu trabajando y mi niño fue y se maquilló de Lord Cogh, de la peli de Cuentos de Terramar y luego vino y me preguntó si quería que me maquillara a mí también. Le dije que no, pero luego pensé que porqué no, y que era importante, y que podía dedicarle aunque fuera un ratito y decirle lo bien que se había pintado y lo mucho que me gustaba que me maquillara a mí también. Escogí la Princesa Mononoke. y éste fue el resultado.
Hagamos el esfuerzo por decirles que sí, sus caritas se iluminan tan hermoso...
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jueves, junio 19, 2014
lunes, abril 08, 2013
Valores decimonónicos
Cuando comecé la lectura de Mujercitas, Loise M. Alcott, me pareció que nada podía tener en común con ese mundo lejano, clasista y arcaico.
Pero con el pasar de las páginas me fui descubriendo a mi misma en él. No es la primera vez que lo leo, pero la atenrior tendrá unos diez años.
Creo que siempre prentendí identificarme con Jo, porque me gusta escribir y es rebelde en cierta forma. Pero para mi sorpresa también sentí que compartía actitudes con Beth, y no necesariamente por nobleza, sino por ese exceso de sensibilidad que parece ridículo pero al final refleja personas que si tienen una tendencia a ser así y que, creo yo no estaría mal proteger un poco de la crueldad y el horror, aunque sea por ellas mismas, es decir que uno mismo reconociéndose sensible, emocional, se aparte de aquello que lo hiere, con mayor profundidad que a otras personas. ¿o todos tendremoas una Beth oculta en el interior?, creo que no.
Por otro lado me gustó la lección que la madre les da cuando les permite estar ociosas para que descubran que al final eso resulta desagradable. Creo que vivimos en una paradoja actual, sin idealizar tiempos pasados creo que en muchos casos se vivía de menera más simple con las necesidades cubiertas, pero pocas cosas inútiles, y que muchos trabajaban en la obtención directa de alimentos, lo que proporcionaba salud a su vez, por el ejercicio físico que ello represnta. Por la escasez se hacía rendir mucho más las prendas de vestir y por ello toda mujer sabía mucho de remendar coser y tejer.
Sin pretender que ls vida hogareña sea una imposición para las mujeres de hoy, quienes la siguen viviendo y sin ningún reconocimiento por su trabajo, pienso que no habría que perder todo ese conunto de habilidades y tecnologías domésticas que permiten no solo ahorro de dinero y recursos (naturales), sino también aprecio y disminusión del consumo desmedido que nos hemos impuesto.
No es la primera vez que cito las necesidaes creadas de la actualidad que desde luego tienen que ver con el sistema económico en el nos encontramos y que aún cuando creemos estarle dando la vuelta, muchas veces nos engañamos.
Pero creo que es importante rescatarlas, pero además dotar de valor real a las actividades tradicionalmente femeninas, pues aún cuando muchas mujeres se desempeñan hoy a las par de los hombres en actividades que antes eran exclusivamente para ellos, el trabajo doméstico aún no ha sido revindicado.
Y se sigue creyendo que la crianza, administración del hogar, cocina, limpieza y demás son trabajos inferiores, que quienes los desarrollen no deben recibir remuneración o sino, las peores condiciones laborales, con bajos salarios, exceso de horas y carga de trabajo y la constante descalificación social.
Simpático que esta lectura me haya llevado allí, pero si, desafortunadamente no tengo una idea clara de como visibilizar y valorar social y económicamente.
Palabras clave:
crianza,
género,
libros,
maternidad
martes, julio 31, 2012
Cuadro de actividades
Aunque la idea de las estrellitas de premio y afines no me late mucho,
un simple cuadro de actividades que él mismo pueda ir palomeando
resulta muy estimulante para mi pequeño.
Incluye hasta 3 prácticas de violín al día, lavarse los dientes, hacer escuela en casa y tender la cama. para empezar simple.
Espero que a mí también me ayude a organizarnos.
Incluye hasta 3 prácticas de violín al día, lavarse los dientes, hacer escuela en casa y tender la cama. para empezar simple.
Espero que a mí también me ayude a organizarnos.
miércoles, enero 26, 2011
Sexualidad humana explicada a los niños
Como muchas cosas, no tenía una idea clara de cuándo y cómo quería explicarle a mi hijo cómo se hacen los bebés amtes de emfrentarme a sus preguntas. Tenía claro que de niña me moelstaba no conseguir respuestas claras, recuerdo que cuando tenía cinco años me habían dicho ya que el papá le daba una semilla a la mamá, pero cuando yo insistía en saber cómo se la daba recibía evasivas. Más tarde, como a los siete, recuerdo a mi madre ponerse muy solemne y enseñarme este libro y explicármelo todo, yo ya lo sabía hace rato, ni me acuerdo cómo, pero decidí fingir que estaba sorpendida y ponía mucha atención porque me pareció que ese era un momento muy especial para ella.
Creo que mi conclusión en cuanto a esto y otras cosas es guiarse por el interés del niño, tratar de comprender sus preguntas y contestárselas.
De momento Itzcóatl aún no me pregunta cómo se hacen los bebés, sino que me lo explicó, me dijo que el papá y la mamá se abrazan y se ponen muy juntitos juntitos, lo que por supuesto me pareció una muy tierna explicación.
Pero sí hace un par de meses descubrió mi menstruación, me preguntó porque sangraba, si me dolía, cuánto tiempo duraba y yo aproveché para pedirle su apoyo durante los días en que podría estar irritable. Me dijo pobrecita y ya, con la mayor naturalidad me pasa mis trapitos para tenderlos cuando lavamos la ropa.
Me quedé pensando mucho en eso, en que era bueno que lo supiera y lo viera como algo natural, pero me entró mucha curiosidad por saber cómo lo descubrieron los otros hombres y cómo eso pudo marcar la manera en que perciben el evento de la menstruación, ¿ustedes que opinan?
Les recomiendo mucho el libro, es muy bonito porque es pop-up, de chica lo tenía en español y éste lo conseguí en inglés en el Parnaso de Coyoacán hace algunos años como en 200 pesos, está en Amazon.
Palabras clave:
crianza,
menstruación,
niños,
sexualidad
jueves, noviembre 19, 2009
Mamá en Lunes :: El mejor consejo
Este artículo fue tomado de mi otro blog, Mamá en Lunes, el cual reservaba yo para mis más radicales o polémicas ideas, ahora lo integro a Corta de Estatura.
El mejor consejo
El mejor consejo que recibí cuando mi bebé acababa de nacer fue: báñalo todos los días a la misma hora.
Parece muy simple, pero es fundamental.
Cuando el bebé nace duerme mucho y no puede diferenciar muy claramente la noche del día, idealmente un bebé será amantado a libre demanda (otro día me extiendo en este asunto, básicamente se trata de darle tanto y cuando pida el pecho y sólo leche materna y hay importantísimas razones de salud en muchos niveles para practicar este método, por llamarle así a lo que en realidad es lo natural y debería ser la norma del niño sano, en fin), así que, aunque al principio parezca que hay mucho desorden, poco a poco se irán notando claramente los patrones del niño y la mejor manera de propiciar que esos patrones naturales de sueño, descanso, actividad, alimentación, se muestren, es darle la mayor estructura posible a un niño, hacer que su vida sea lo más ordenada.
Esto puede resultar muy dificil, para los adultos, aún cuando todavía se esta asimilando el rol de padres; es posible que si la experiencia de embarazo parto y establecimiento de la lactancia fue agradable para la madre será más fácil para ella que para el padre, pero aún así suele haber una cierta rebeldía (así la llamaría yo) que no permite asumir completamente la nueva situación, y es que también hay un duelo muy grande, el duelo de dejar de ser adolescente, de ser joven, de ser libres.
Me parece que no solía ser tan fuerte en épcas anteriores donde la presión social estaba mucho más enfocada hacia casarse, procrear hijos y establecerse, pero hoy hay una gran energía dedicada en los medios y las ciuadades hacia extender la adolescencia lo más posbile, empezar desde la infancia con una sexualización de las maneras de vestir, de las relaciones ente los géneros, y continuar eternemente la fiesta, pero en general esto no está muy relacionado con satisfacción personal sino más bien con placeres superfluos, pasajeros y vacíos, pero principalmente adictivos, que son los que mueven los grandes intereses económicos.
Y todo esto junto con el desarrollo profesional femenino, que es etendido de una manera medio torcida, según yo, y sigue restando cada día valor a la dificil tarea de administrar un hogar, mantenerlo limpio, criar a lo niños y preparar alimentos caseros para todos los miembros de la famlia, esas se entienden como labores inferiores que debe realizar una persona suficientemente pobre y con un bajo nivel educativo que no tiene de otra que aceptar un trabajo muy demandante (que conlleva humillaciones frecuentes y ninguna prestación de ley) por una paga injusta, en la gran mayoría de los casos. Mientras la mujer de la familia deberá estar desarrollándose en aquellos campos que hace cien años le eran prohibidos y mostrar cómo lo puede hacer igual o mejor que los hombres, mientras que las actividades tradicionalmente femeninas siguen despreciándose pero, a la vez, son la base para que todos se puedan desarrollar en el trabajo y en la producción de dinero aunque sacrificando su salud en el camino.
Pero volvamos al bebé, el baño diario con una misma rutina y a la misma hora le muestra que hay un ciclo, que luego podrá entender como día y le da seguridad porque sabe qué esperar, además seguramente será el centro de atención en ese momento mientras recibe los mimos de mamá, papá o ambos (o quien lo cuide) y si éste viene seguido de la hora de dormir también favorece mejores patrones de sueño y buenos hábitos para la hora de dormir para el resto de la vida, evitando futuras batallas a la hora de dormir, niños de que duermen muy tarde, que se despiertan cansados para ir a la escuela y tienen un mal desempeño.
Las rutinas y el orden en los horarios (además de la congruencia entre lo que dicen y hacen lo padres) ayuda a un bebé a ser ordenado y a estar tranquilo y aunque pueda ser dificil en principio para los padres, se convertirá también en una fuente de calma y paz mental, cuando sépan también ellos, qué esperar de sus propios hijos, a qué hora suelen dormir y despertar y saber que después de cierta hora (de preferencia nunca después de las ocho para niños que asisten a la escuela) ya hay tiempo para lo que se necesite hacer en la casa, en la pareja, etc.
Y ayudará a los padres a comunicarse mejor con sus hijos y saber cuando los necesitan más, sin métodos agresivos o coercitivos como el muy famoso Método Estivil.
El mejor consejo
El mejor consejo que recibí cuando mi bebé acababa de nacer fue: báñalo todos los días a la misma hora.
Parece muy simple, pero es fundamental.
Cuando el bebé nace duerme mucho y no puede diferenciar muy claramente la noche del día, idealmente un bebé será amantado a libre demanda (otro día me extiendo en este asunto, básicamente se trata de darle tanto y cuando pida el pecho y sólo leche materna y hay importantísimas razones de salud en muchos niveles para practicar este método, por llamarle así a lo que en realidad es lo natural y debería ser la norma del niño sano, en fin), así que, aunque al principio parezca que hay mucho desorden, poco a poco se irán notando claramente los patrones del niño y la mejor manera de propiciar que esos patrones naturales de sueño, descanso, actividad, alimentación, se muestren, es darle la mayor estructura posible a un niño, hacer que su vida sea lo más ordenada.
Esto puede resultar muy dificil, para los adultos, aún cuando todavía se esta asimilando el rol de padres; es posible que si la experiencia de embarazo parto y establecimiento de la lactancia fue agradable para la madre será más fácil para ella que para el padre, pero aún así suele haber una cierta rebeldía (así la llamaría yo) que no permite asumir completamente la nueva situación, y es que también hay un duelo muy grande, el duelo de dejar de ser adolescente, de ser joven, de ser libres.
Me parece que no solía ser tan fuerte en épcas anteriores donde la presión social estaba mucho más enfocada hacia casarse, procrear hijos y establecerse, pero hoy hay una gran energía dedicada en los medios y las ciuadades hacia extender la adolescencia lo más posbile, empezar desde la infancia con una sexualización de las maneras de vestir, de las relaciones ente los géneros, y continuar eternemente la fiesta, pero en general esto no está muy relacionado con satisfacción personal sino más bien con placeres superfluos, pasajeros y vacíos, pero principalmente adictivos, que son los que mueven los grandes intereses económicos.
Y todo esto junto con el desarrollo profesional femenino, que es etendido de una manera medio torcida, según yo, y sigue restando cada día valor a la dificil tarea de administrar un hogar, mantenerlo limpio, criar a lo niños y preparar alimentos caseros para todos los miembros de la famlia, esas se entienden como labores inferiores que debe realizar una persona suficientemente pobre y con un bajo nivel educativo que no tiene de otra que aceptar un trabajo muy demandante (que conlleva humillaciones frecuentes y ninguna prestación de ley) por una paga injusta, en la gran mayoría de los casos. Mientras la mujer de la familia deberá estar desarrollándose en aquellos campos que hace cien años le eran prohibidos y mostrar cómo lo puede hacer igual o mejor que los hombres, mientras que las actividades tradicionalmente femeninas siguen despreciándose pero, a la vez, son la base para que todos se puedan desarrollar en el trabajo y en la producción de dinero aunque sacrificando su salud en el camino.
Pero volvamos al bebé, el baño diario con una misma rutina y a la misma hora le muestra que hay un ciclo, que luego podrá entender como día y le da seguridad porque sabe qué esperar, además seguramente será el centro de atención en ese momento mientras recibe los mimos de mamá, papá o ambos (o quien lo cuide) y si éste viene seguido de la hora de dormir también favorece mejores patrones de sueño y buenos hábitos para la hora de dormir para el resto de la vida, evitando futuras batallas a la hora de dormir, niños de que duermen muy tarde, que se despiertan cansados para ir a la escuela y tienen un mal desempeño.
Las rutinas y el orden en los horarios (además de la congruencia entre lo que dicen y hacen lo padres) ayuda a un bebé a ser ordenado y a estar tranquilo y aunque pueda ser dificil en principio para los padres, se convertirá también en una fuente de calma y paz mental, cuando sépan también ellos, qué esperar de sus propios hijos, a qué hora suelen dormir y despertar y saber que después de cierta hora (de preferencia nunca después de las ocho para niños que asisten a la escuela) ya hay tiempo para lo que se necesite hacer en la casa, en la pareja, etc.
Y ayudará a los padres a comunicarse mejor con sus hijos y saber cuando los necesitan más, sin métodos agresivos o coercitivos como el muy famoso Método Estivil.
Palabras clave:
crianza,
Mama en Lunes
miércoles, julio 15, 2009
Mamá en Lunes ::
Este artículo fue tomado de mi otro blog, Mamá
en Lunes, el cual reservaba yo para mis más radicales o polémicas ideas,
ahora lo integro a Corta de Estatura.
-No lo entiendes porque no tienes hijos.
Afirmación repetida.
Pero los que tenemos hijos lo pensamos a menudo.
La vida se complica al extremo, porque hay que atender necesidades que no esperan y que son básicas, no sólo de alimentación y abrigo, sino de afecto. Yo se que no está bien cuando le digo a mi hijo "no puedo, tengo que trabajar" y veo su carita triste y se lleva el cuento que quería que le leyera. Y escucho y escucho, está bien, se tiene que acostumbrar, tú tienes que hacer tus cosas, él tiene que entender y más y más por el estilo; y él si entiende, pero no me parece que esté bien, necesita esa atención, de eso trata tener un hijo -según yo- y algo se rompe cuando perdemos esa oportunidad de compartir.
Es algo similar a enojarse mucho cuando sacan la tierra de la maceta y la tiran por todo el piso (o cualquiera equivalente), me enojo (aunque lo disimule) y le digo no se hace y tal, pero al mismo tiempo pienso que es parte de su aprendizaje (apenas cumplió 3), y que si no viviérmos en un departamento y en un ritmo tan acelerado a mí ni me importaría y hasta sería una oportunidad para aprender, explorar y jugar.

Y cuando veo los blogs de otras mamás y leo sobre unscholing o homesocholing (enseñanza en casa, es decir que los niños NO van a la escuela, son educados por su padres) me siento tan alentada y convencida de que existen otros mundos y maneras de vivir y que nosotros podemos tener acceso a ellas, sólo tenemos que construirlas, pero el ambiente es hostil, las madres somos acusadas de sobreprotectoras, amedrentadoras y mucho más, debería resbalarnos, pero como que no es fácil, no puedo ni pensar con claridad entre tanta violencia, y es que no puedo ni llegar a la esquina de mi casa sin enojarme, la calle huele a caño, el puesto de tacos ocupa el 90% de la banqueta y es imposinle cruzar porque en ningún momento del semáforo dejan de pasar los coches.
No quiero convertir este nuevo espacio en muro de las lamentaciones, espero más bien ser comprendida, conectar con otras (y quizá otros), así que si no tienes nada alentador que decir, mejor no digas nada.
-No lo entiendes porque no tienes hijos.
Afirmación repetida.
Pero los que tenemos hijos lo pensamos a menudo.
La vida se complica al extremo, porque hay que atender necesidades que no esperan y que son básicas, no sólo de alimentación y abrigo, sino de afecto. Yo se que no está bien cuando le digo a mi hijo "no puedo, tengo que trabajar" y veo su carita triste y se lleva el cuento que quería que le leyera. Y escucho y escucho, está bien, se tiene que acostumbrar, tú tienes que hacer tus cosas, él tiene que entender y más y más por el estilo; y él si entiende, pero no me parece que esté bien, necesita esa atención, de eso trata tener un hijo -según yo- y algo se rompe cuando perdemos esa oportunidad de compartir.
Es algo similar a enojarse mucho cuando sacan la tierra de la maceta y la tiran por todo el piso (o cualquiera equivalente), me enojo (aunque lo disimule) y le digo no se hace y tal, pero al mismo tiempo pienso que es parte de su aprendizaje (apenas cumplió 3), y que si no viviérmos en un departamento y en un ritmo tan acelerado a mí ni me importaría y hasta sería una oportunidad para aprender, explorar y jugar.
Y cuando veo los blogs de otras mamás y leo sobre unscholing o homesocholing (enseñanza en casa, es decir que los niños NO van a la escuela, son educados por su padres) me siento tan alentada y convencida de que existen otros mundos y maneras de vivir y que nosotros podemos tener acceso a ellas, sólo tenemos que construirlas, pero el ambiente es hostil, las madres somos acusadas de sobreprotectoras, amedrentadoras y mucho más, debería resbalarnos, pero como que no es fácil, no puedo ni pensar con claridad entre tanta violencia, y es que no puedo ni llegar a la esquina de mi casa sin enojarme, la calle huele a caño, el puesto de tacos ocupa el 90% de la banqueta y es imposinle cruzar porque en ningún momento del semáforo dejan de pasar los coches.
No quiero convertir este nuevo espacio en muro de las lamentaciones, espero más bien ser comprendida, conectar con otras (y quizá otros), así que si no tienes nada alentador que decir, mejor no digas nada.
Palabras clave:
crianza,
maternidad
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