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jueves, enero 22, 2015

Maternidad y Lactancia, Museo de Culturas Populares

Como conté ayer, vimos la exposición de Taco de ojo, erotismo popular, en el Museo de Culturas Populares de Coyoacán.

Había muchas figuras que hablaban de la maternidad y lactancia que me parecieron hermosas, la mayoría son modeladas en barro (arcilla). Me encanta esta primera en que el niño cargado tiene una cara de felicidad, y también la siguiente en que la mamá le da el pecho y sandía a la vez.

También me pareció hermosa la del colecho (dormir con el bebé) y la del bebé que toma el otro pecho del que no está bebiendo con su manita, refleja una imagen de lactancia tan usual y tierna.

Me resulta poderosa de la mujer que está pariendo y me gusta que hasta el changuito está dando el pecho.

Me llamaron la atención la de la mujer que le da su leche a los animales y la sirena que incluso le da uan pez.













jueves, marzo 07, 2013

Cosiendo

El otro día encontré una hermosa pana (corduroy) estampado, lo había azul y rosa pero ambos floreados.

No me resistí y compré 30 cm.

Ya tenía en mente los pantalones "Quick Change Trousers", combinados con otra pana rosa que me esperaba en casa y que es casi imposible de fotografiar.

Quick Change Trousers / Pantaloncitos 3 meses
Quick Change Trousers / Pantaloncitos 3 meses

Hice la talla 3 meses, porque no tenía papel cebolla suficiente para calcar una talla más grande, me encantaron aunque no los hice de doble vista porque me pareció muy caluroso para este clima y le agregué un detallito al frente. Aún no tienen dueño así que los puse en el perchero de la tiendita. junto con el chalequito tejido que resultó muy pequeño para su destinatario. Además esta fotografía le hace más justicia al color que en las anteriores no se apreciaba bien.

Pebble chalequito

También tuve que realizar un pedido grande de protectores de lactancia, y aproveché la tela para hacerle una bolsita, se me ocurrió que podría hacerla con interior semi-impermiable para que pueda ir colocando las usadas en el bolso mitigando el olor o la humedad.

Protectores de lactancia
Protectores de lactancia

Habiendo perfeccionado el diseño me permito ponerlas a la venta en diferentes presentaciones, con o sin protección impermiable en blanco o estampadas.

Las que no tienen protección impermiable son útiles en casos en los que haya problemas de hongos o bacterias creciendo en esa área (escuché de un case reciente), son absorvente y permiten la transpiración completa, sin atrapar la humedad.

Las de protección impermable pueden prevenir que se moje la ropa.

Como con todas las fibras naturales se volverán más absorventes con más lavadas, y como están hechas con material nuevo deben lavarse antes de usarse por primera vez.

Que bonito que es coser, y como con todos los proyectos que hago mi mente explota en posibilidades de sólo pensar cómo podrían ser, aún cuando es un producto con el que no tego una particular identificación, ya que nunca lo necesité.

¿Ustedes qué experiencia tienen con los protectores de lactancia? ¿los necesitaron?

jueves, enero 24, 2013

Nuestra historia de lactancia



Tras el evento de la Mamatón, donde muchas familias nos reunimos en un centro comercial de Costa Rica el 13 de enero de 2013 para defender la lactancia pública, luego de que este lugar tratara de obligar a al a menos 3 madres a usar la sala de lactancia para que no amamantarn en público, he estado varios días tratando de escribir mi historia de lactancia.

No ha sido fácil, a pesar de ser una defensora de la lactancia y haberme preparado como educadora en psicoprofilaxis perinatal, me fue difícil dar con fotografías mías de lactancia, y es que para mí el asunto tiene un dejo de tristeza y vergüenza.

Lactancia

Aunque tenía claro que la leche materna es el mejor alimento para el bebé cuando estaba embarazada, había muchas cosas que no sabía y, aún peor, no tenía fuentes adecuadas de información. No sabía en quien confiar, leía cosas en internet y seguía lo que el doctor me recomendaba.

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Cuando mi hijo nació apenas tenía 36 semanas de gestación y el pediatra recomendó que le diera fórmula, lo hice durante los primeros tres días.

Después vivimos un idílico romance de lactancia por al menos 6 meses. Aunque al nacer mi bebé era muy flaquito, de apenas 2500 gramos, pronto ganó mucho peso y tamaño, lo que lo hacía verse mayor.

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(aquí tenía 7 meses)

Al mismo tiempo sus logros motrices mayores se veían retrasados de acuerdo a los esquemas establecidos, y aunque yo no quería sentirme mal ni preocuparme por eso, el ambiente que me rodeaba, aún el de las clasesitas para bebés, parecían un espacio de competencia y mi angustia crecía.

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Empecé a recibir comentarios negativos acerca de su desarrollo y de lo prolongado de la lactancia, apenas a los 9 meses. Aunque nadie en la calle me veía feo por ello y yo amamantaba sin recato en cualquier lugar, incluso el transporte público, me hacían bromas e insinuaciones que me hacían sentir insegura.

Lactancia en transporte público

Traté de acercarme a la Liga de la Leche, pero la persona a la que llamé me trató con impaciencia.

A sus cinco meses traté de darle papillas por primera vez, ignorante de los signos que mostraran que estuviera preparado y de que era demasiado pronto.

Comiditas

Cuando cumplió 7 meses empezamos a practicar el colecho, cosa que generó más malas opiniones. Pasaba del año sin dominar la caminada sin apoyo, por lo cual la pediatra y familiares empezaron a insinuar que su "retraso" podía deberse a lo tan prolongado de la lactancia.

Feb 07

También por esas épocas empecé yo a estudiar para educadora en psicoprofilaxis perinatal, lo dejaba en la guardería una semana al mes de 7 a 2:30. Era doloroso, pero yo quería aprender sobre eso y compartirlo con otras mujeres. Era un requisito de la guardería que llevara 4 biberones esterelizados cada día y latas de leche. Sin embargo mi hijo nunca aceptó este alimento, ni en biberón ni en gotero o cucharadas, intentaron envolver los biberones en blusas mía, al final sólo comía papillitas y agua, Cuando llegaba por él se pegaba al pecho de lo lindo, hasta una hora y ahí me quedaba yo, plácidamente en el reencuentro.

Por las noches aumentaba la demanda, lo que me hacía sentir un poco cansada, sin embargo nada sabía yo de las crisis de crecimiento, que sumadas a mi ansiedad pudieron haberla provocado.

Finalmente a los 15 meses (de edad de mi bebé) nuestra vida dió un vuelco, y mi chiquito empezó a pedir el pecho cada media hora por la noche y a llorar y patear (cosa que no había hecho nunca antes), porque no había tanta leche disponible.

Yo hice de tripas corazón y decidí quitarle el pecho de un sólo. No tenía mucha idea de cómo hacerlo. Pero me pareció que si lo iba a hacer mejor sería de un sólo, en lugar de gradual, no me parecía que pudiera hacer ese proceso gradual. Así que hablé con él y le dije lo que iba a pasar, le di una última vez, le dije que se despidiera de la chichi (así la llamamos) y ya.

Las siguientes veces que la pidió lo abrazaba pero sentado con su espalda hacia mi panza y le ofrecía leche Nido (si, tampoco sabía sobre los contras de Nestlé, esa fue la recomendación de leche me dieron). Después de tres días no volvió a pedirme el pecho y se tomaba su leche Nido en vasitos con popote, porque los beberitos nunca le gustaron y tampoco usamos nunca biberones. Después de tres meses dejé la leche en polvo y pasé a leche entera de vaca, orgánica casi siempre.

Por mi parte sólo me extraje la leche dos veces en una semana luego de parar de golpe y puede ser por eso que desde entonces siento fuertes dolores en los pechos a menudo, tampoco en eso conté con ninguna asesoría.

Casi un año más tarde mi pequeño empezó a asistir de manera regulara una escuelita, que aunque yo sabía que era muy agradable, a él le causaba alguna ansiedad, y solía pedir la chichi en el camino, yo se la daba, aunque no volvió a brotarme. El juego continuó por un tiempo en el que él se hacía bebé chiquito y pedía el pecho y yo se lo daba.

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Todo esto me resulta triste, es un duelo. Quisiera haber continuado la lactancia por más tiempo y ofrecer más salud a mi pequeño así como extender la relación de amor que se formaba con ese acto, me hubiera gustado que el destete fuera más natural y que yo no tuviera tanta presión y preocupación acerca de su desarrollo. Pero al menos le ofrecí mi pecho por 15 meses y recibió las bondades de la lactancia.

Por esto es tan importante defender este derecho de las mujeres y de los niños. Porque hacer sentir mal a un madre al respecto puede desalentar y hasta provocar la interrumpción de este proceso,y es mucho lo que se pierde.

Por eso yo tambíen, soy lactivista.

Lactancia

miércoles, julio 18, 2007

Mi corazon se derrite



Hoy le di pecho a un bebé que no es mi hijo por primera vez. Es el bebé de Araceli, una compañera del diplomado que tuvo su parto apenas el domingo en la madrugada, por pocas horas este niño no nació el mismo día que Itzcóatl. Desde que nació le habían dado botella, pues parecía que Ara no tenía leche, lo cual resultó no ser así, simplemente estaba con las dificultades que nos pasan a todas al principio. Así que ahí estábamos todas, tratando de ayudarla y aconsejarla sobre la lactancia y el bebé empezó a desesperar un poco así que Karina propuso que yo le diera un poco de leche. Yo encantada, cargué a este pequeñito que pronto empezó a succionar con fuerza y rápidamente se llenó y se durmió. Fue una experiencia hermosa e interesante. Gracias por permitírmela, Ara, Papá y bebé (espero que mi Itzcóatl no se ponga celoso, ji,ji).