Ya le habia hablado a mi chiquito del mar, pero no crei que tuviera este impacto en el, de hecho habíamos ido con el chiquito, pero ahora fue diferente.
Desde que llegamos estaba ansioso por ir a verlo y cuando llegamos se emociono muchisimo. No le tiene miedo, no le importo pisar la arena, siempre se quiere meter mas hondo y no se quiere salir.
A mi me dio bastante miedo, porque habia muchas piedras y la marea jalaba duro, asi que mejor se lo delegue a sus bisabuelos que tanto disfrutan el mar.
Y aqui mi foto de fin de semana de dia de la madre (feliz)