
El viernes fue in día muy estresante.
Al día sólo decir la esperada palabra sábado (hoy sábado amor), y el pillo ya sabía donde íbamos.
El fut genial, no sabía muy bien seguir las instrucciones de los entrenadores, pero todos fueron pacientes y amables con él, y él corría por toda la cancha detrás de cualquier balón hasta llegar al marco y meter sus goles, sin duda cumplió la función de hacer mucho ejercicio. Llovía y aún así nos quedamos una hora y media. Tuvo tacos nuevos para ir, estaba encantado y yo orgullosa y feliz, además es algo significativo porque yo nunca fui a hacer algún deporte de chica.
Cuando llegamos yo estaba cansada y decidí recostarme un momento, el pillo dijo: me voy acostar un ratito contigo mamá, y no quedamos dormidos casi cuatro horas.
Por la tarde vino mi luna estuve silenciosa y calmada, sólo quiero descansar, pero para estar aquí.
Estoy mucho más conectada con mi precioso y así incluso las malas intencionadas interferencias pueden resbalar.
Hoy pude traer a casa mis chuladas y prácticamente todo mi taller de costura, en esas tres cajoneras están todas mis herramientas, no puedo esperar para echarles mano.
Y mientras escucho el soundtrack de Juno.
¿Alguien más con luna por estos días?