Tengo como una semana con el plan de hacer el pastelito ese de moras azules que me gusta yq ue me inventé.
Por fin hoy lo hice agregando pedacitos de fresa y almendras, y, pues lo cenamos, he de agregar en nuestra defensa que era muy delgado, apenas unos dos centímetros, por eso nos comimos más de la mitad.
En fin. Tengo tantas cosas que decir, como le ha de pasar muchas veces a otros blogueros uno se la pasa redactando posts mentales interesantísimos que terminan convertidos en ontra cosa en la pantalla y muchos temas ni siquiera la alcanzan.
Una de las que quería hablar es que nunca había estado tan a mercer de la naturaleza como aquí, y eso que aún vivo en el área metropolitana en una ciudad. Lo que pasa es que la ciudad de México funcionaba como una burbuja de cristal para mí en cierto sentido, si, hace un frío terrible, especialmente en esta época del año, hace un calor horrendo a mediodía casi en cualquier época del año, y si, los caños se inundan y con ello las calles durante unos meses al año. Pero, esa onda de que los bichos entren a tu casa sin pena, de todos tipos, tamaños y colores, que la lluvia tire ls puentes a tu alrededor y todos los ríos aún se puedan ver por ahí, es otra cosa. Y aquí todo el mundo sabe de eso, si, es que en esta temporada del año se da esta verdura, si es que cuando llueve así los jitomates se pierden y entonces este sábado en la feria del agricultor estarán más caros, de alguna manera es más real, o yo soy una niña completamente mimanda porque compraba mis cosas no sólo en el mercado sino también en el supermercado, no sé, tengo una sensación constante de vergüenza por no saber mil cosas obvias (como los hábitos de ciertos animales, el ciclo de vida de las plantas, el control de insectos, acpetar que no los puedes controlar), que soy una chica de ciudad ignorante.
También quiero hablarles esta semana sobre un proyecto que tengo sobre el calendario y corona de Adviento (una interpretación mía), sobre el desapego a las cosas y otros temas que tengo en el tintero.
Pero quiero decirles lo que he pensado sobre las clases de costura virutales. Pensé esto: puesdo crear tutoriales de costura sobre diferentes temas (nociones básicas, coser un pantalón, hacer un pañal de tela, hacer una toallas sanitaria, hacer muñecos, etc.), éstos serían archivos de PDF que incluirían un patrón, instructivo con fotos para llevar a cabo ese proyecto y cómo hacerlo con algún patrón diferente o aún creando tu propio patrón y algunos recursos en línea encontrados por mí de patrones gratuitos. Cada tutorial de éstos, se podría descargar y costaría 3 dólares. En el caso de que quieran atención personalizada podrían comprar tiempos de 2 horas, 1 hora o media hora en línea conmigo, para asesoría personalizada, lo que sería por medio de chat, Skype y cámara cuando se pueda, yo no tengo cámara, para será más imporante, pero no indipsensable que quien requiere la ayuda tuviera. Las asesorías costarían 6, 4 y 3 dólares respectivamente, los precios me parecen buenos. ¿Qué les parece? Me encantará escuchar sus opiniones al respecto, creemos el curso juntos.
Pienso que también podría haber asesorías disponibles sobre otros temas, como preparación para el parto.
Que tengan una feliz semana, virtual pero principalmente real.




