miércoles, noviembre 20, 2019

Miedo de leer


Tenemos muchos libros, si. Somos ávidos lectores, si. Sin embargo, tal vez nadie sospecha, que nos aterra leer. Al menos a mí. Una de las razones por las que no siento que me haya ganado mi título universitario (que no tengo igual porque no he escrito mi tesis), es porque siento que pasé la carrera de noche. No podía nunca leer al ritmo que todas mis compañeras inteligentes. No entendía cómo hacían, y es que, probablemente, nunca lo iba a lograr, no sólo porque la carga de lecturas a veces era realmente excesiva, sino porque tengo problemas de aprendizaje. Ya sea por autismo, asperguer, dislexia o déficit de atención, me cuesta enormemente leer, aunque me gusta, aunque amo los libros, aunque siempre estoy hablando de libros, los llevo en la mochila y hasta en el kindle reader del celular, los recomiendo y todas las actividades didácticas que diseño para mis alumnos nacen de algún cuento para ellos; me cuesta, mucho.


Por eso me causa enorme incomodidad cuando alguien me toma por lista, conocedora, o piensan que he leído todos los libros que tengo en casa. Siempre hay comentarios así y yo contesto con alguna sonrisa chueca y cambio de tema. No, no he leído la mayoría de los libros que tengo, de momento no puedo dedicar mucho tiempo a ello. Si, sigo adquiriendo libros, algunos para mis alumnos, otros porque nos pueden llegar a servir o porque alguien ya no los quiere, aún me queda tiempo, ya los abordaré, no hay prisa.



Agradezco mis, digamos, dificultades de aprendizaje, porque me permiten ser mejor maestra, o al menos estar pendiente de más cosas y buscar más métodos y técnicas para enseñar. Pero a veces es horrible y grito como una loca llorando estrepitosamente en la cocina luego de copiar por tercera vez el coral de armonía y aún seguir cometiendo errores, confundiendo claves y notas que están en una raya o en otra. Es difícil, nunca da tregua, es difícil todos los días y los maestros no lo entienden. Seguimos adelante.


En fin, que terminé al fin ese libro de pequeños monólogos sobre personajes de la Edad Media, lo recomiendo muchísimo, está divertido e informativo, excelente material para trabajar con adolescentes. Y sí, apenas estoy seriamente tratando de leer el libro de Coopland que debí leer hace mil años, o 19, cuando lo compré por primera vez por recomendación del maestro de música en la carrera de teatro, va lento y un poco difícil pero va.

Ya se respira la navidad y con ella, las ganas de pasar metido en la cama todo el día e hibernar.

Pásenla lindo y salven el semestre, si pueden, yo lo intentaré.


lunes, noviembre 04, 2019

¿Alumnos difíciles?

Me molesta esa etiqueta, no me gustaría que me la pusieran a mí.

Yo he hecho escuela en casa porque disiento terriblemente con las escuelas en general. En general me parece horrendo que los niños tengan que vivir muchas de las cosas que les pasan en las escuelas, y sin embargo soy maestra. Existe una contradicción entre las ideas que tengo en la cabeza con respecto a que los mitos deben ser libre de hacer lo que quieran y la estructura de mi clase que tiene actividades estructuradas que se siguen una a la otra. Trato de aliviar esta contradicción haciendo un esfuerzo por interesar a los niños en las actividades que hacemos, diseñarlas siempre tomando en cuenta sus intereses y necesidades de desarrollo, además de que procuro ir modificando y adaptando la clase según los diferentes momentos del desarrollo por los que van pasando los alumnos y sus estados de ánimo. A mí me gustaría que los maestros con los que yo recibo clases tomaran en cuenta al menos mis discapacidades o dificultades de aprendizaje, pienso que es algo a lo que todos los alumnos de todas las edades tienen derecho, incluso está en las legislaciones educativas de muchos países pero casi nadie toma en cuenta. Estoy convencida de que comprendiendo las diferentes adaptaciones que se pueden hacer sería menos laborioso para los maestros enseñar, que seguir haciendo lo que están haciendo ahora, queriendo que todos aprendan de la misma manera y teniendo que repetir sus explicaciones varias veces, entre otras cosas.

A veces me cuesta llevar a cabo las actividades de mi clase con algunos niños.

Una de las razones porque esto ocurre es porque los niños están cambiando. Este es un primer caso, y esto fue lo que hice al respecto.

A veces hay niños que empiezan a asistir a mis clases con uno o dos años de edad y están muy contentos con la progresión de actividades que la clase tiene y de pronto, un día, ya no les interesa hacer eso que estamos haciendo, sino correr en círculos con los demás niños. Esto suele ocurrir cuando cumplen tres o están por cumplirlos. A algunos niños les dura unos tres meses y a otros más tiempo. A menudo las madres se sienten frustradas porque su niño ya no sigue las indicaciones, algunas mamás procuran hacer que el niños siga las indicaciones y otras los dejan correr libremente.

Cuando esto empezó a ocurrir por primera vez en mis clases, me tomó por sorpresa. Pero pude entender que se trataba de nuevas necesidades de desarrollo que tenían los niños. Una de las cosas que procuré hacer fue integrar más actividades que implicaran movimiento y alternarlas con las que llevamos a cabo sentados. Esto en general ayudó a que la clase fluyera mejor y pudieran concentrarse en ciertos momentos. Cuando las madres están forzando mucho al niño normalmente les digo que los dejen hacer lo que quieran, porque sino, a veces los niños se enojarán tanto que se pondrán a llorar. Por otro lado cuando algún niño sólo quiere correr y hacer a los demás correr con él, aún cuando los demás están concentrados, suelo atrapar a ese niño y sentarlo en mis piernas, además de procurar felicitar a los niños que si están haciendo la actividad, en lugar de poner la atención en el que está haciendo cosas distintas. En general esto me ha funcionado bien.

En un segundo caso tuve niños que desde el principio no querían seguir indicaciones y querían retar la autoridad todo el tiempo, incluida la de sus papás, que están allí en el salón con ellos. Estos niños son más grandes, tienen 4 años.

Después de varias semanas intentando varias cosas distintas, llegué a la conclusión de que tal vez estos niños tenían muy poco poder de decisión sobre lo que pasa en sus vidas durante todo el día. Ya que asisten a un kinder y luego tienen varias actividades por la tarde. Me pareció que era importante darles más poder de decisión en mi clase y por supuesto concentrarse en lo que están haciendo bien y felicitarlos, también he procurado que los papás noten lo que hacen bien y los reconozcan. Estos cambios han hecho que estos niños florezcan, y empiecen a hacer cosas más complejas. Un tema importante con niños de esta edad es la justicia, estoy pensando en llevar un dado para decidir de manera más democrática o al menos azarosa, quien pasa primero y así. También me gustaría diseñar tarjetas de las diferentes actividades que hacemos en clase para que puedan elegir y estructurar ellos mismos su clase. Me parece importante darle importancia a lo que quieren hacer, como por ejemplo colorear por más tiempo o tocar el tambor y permitir que puedan estar haciendo cosas distintas a diferentes tiempos.

Otra cosa importante, tanto con estos alumnos como con los demás, es tratar de nunca decirles que lo que hacen es difícil, o peor, que va a ser difícil, incluso cuando realmente lo sea incluso para nosotros como maestros. Pero también reconocer cuando hacen algo increíble y expresárselos con mucho entusiasmo a ellos y a sus mamás y papás. Creo que a veces no se dan cuenta de los increíbles logros que sus hijos tienen, ya sea por desconocer teoría musical o porque se siente muy natural en la clase.

En fin, que sigo aprendiendo cómo ser maestra, siempre preocupándome por mejorar y entender mejor a los alumnos.

domingo, noviembre 03, 2019

¿Porqué soy maestra de música?

No sé. Porque así pasó.

Me gusta mucho lo que hago, podría escribir mucho sobre las diferentes técnicas y materiales que diseño para mis alumnos, siento empatía real por todos mis alumnos y me preocupan genuinamente. Me gusta mucho la enseñanza de la música y creo que el trabajo que hacemos con ellos es relevante para su desarrollo integral. Pero no es esto lo que soñé hacer cuando era niña o joven, ni tengo claro que será lo que haré el resto de mi vida.

Estoy mayor, pronto tendré 40, es aterrador, porque empieza una a hacer balances y tratar de ver que cosas importantes ha hecho, qué aportes, qué logros. No sé. Si sé.

Soy maestra de música porque es la única actividad profesional que he podido desempeñar al mismo tiempo que ser madre. Yo si tenía aspiraciones cuando tenía 4, 15, 18, 24 años. Incluso después de había nacido mi hijo y sentí que mi misión era acompañar mujeres en el parto, cuando estudié para educadora prenatal. Sin embargo no, no he seguido mis pasiones por escribir, por ser bailarina, por actuar, más bien he seguido lo que se me ha presentado, he hecho cualquier actividad que se me presentara que me permitiera seguir cuidando y criando a mi hijo y al mismo tiempo hacer escuela en casa sin la ayuda real de nadie. Es decir, he recibido apoyo económico y participación esporádica de algunas personas, pero nunca nada que me permitiera a mi asumir compromisos profesionales serios que pudieran permitirme algún tipo de desarrollo.

Es así, estoy agradecida y me gusta hacer lo que hago, me empeño en hacerlo bien, incluso exagero, o al menos me esfuerzo más que lo que suelen hacerlo la mayoría de los maestros en mi posición. Pero es algo que simplemente llegó a mi vida.

La historia es masomenos así; en algún momento de la educación de escuela en casa de mi hijo se volvió imperioso que aprendiera inglés, ya que sólo con un currículo gringo podía certificar años escolares de primaria antes de cumplir 10 años. Así que sin método ni estrategia le enseñé inglés al hablarle en ese idioma en nuestra vida cotidiana. De pronto él hablaba y leía inglés muy bien. Entonces una amiga me pidió que le enseñara a sus hijas, así que empecé a darles clases y luego tomé un curso para ser maestra de inglés para primaria. Luego más personas me pidieron que les enseñara, así que tomé otro curso para dar clases de inglés a adolescentes y adultos. Después otra amiga me pidió que le enseñara inglés a su bebé y a ella, así que creé un curso de inglés para bebés. Después me pidieron que diera clases se música para bebés, y me animé a hacerlo con mis limitados conocimientos con el apoyo de mi hijo, que empezó a trabajar a mi lado desde los once años. Me volvió a pasar que sentí la necesidad de mejorar mis conocimientos de música (como me había pasado con el inglés) para ser una mejor maestra. Luego pasó que mi hijo fue admitido a una licenciatura en música a pesar de tener sólo 12 años y no haber terminado la preparatoria, así que hice yo también el examen y con dificultad logré ingresar yo también a esa licenciatura, pero en la modalidad diplomado. Y luego pasó que llevé mis clases de música a la misma escuela donde estudio para poder pagar mi colegiatura, lo cual implicó aceptar un trato no tan ventajoso pero también crecer como maestra. Ahora tenemos 30 alumnos y probablemente lleguemos a 50 antes de que termine el año escolar. Nuestra clase es muy exitosa, en el sentido de que niños y mamás están contentos y se desarrollan muy bien, logrando increíbles cosas en la música y otras de sus habilidades.

Nos va bien, mi hijo es increíble maestro y alumno, yo soy una alumna de regular a mediocre, pero me esfuerzo, cuando puedo, dedico una gran cantidad de tiempo a ser mamá, ama de casa, a preparar mis clases, a dar clases y a asistir a clases. Dedico muy poco tiempo a estudiar, siempre es difícil. Estoy cansada y estresada. No estoy segura de que quiera ser maestra de música el resto de mi vida, en general me desagrada la idea de tener que hacer lo mismo por mucho tiempo, no logro acomodarme en esa idea de vida, en ese plano del desarrollo profesional.

Siento que no sé quien soy ni que quiero, estoy perdida, pero al menos estoy haciendo algo. A menudo pienso que debo de dejar de estudiar música porque me cuesta tanto, porque no tengo el don de todos los demás, porque estoy tan mayor. En general me siento estúpida en todas las clases, siempre resulta que todos saben hacer cosas o entienden fácilmente cosas con las que yo batallo terriblemente.

Sospecho que además de autismo tengo problemas de dislexia, pero nada de eso importa ni será tomado en cuenta por los maestros, según parece.

Las dificultades económicas aún son grandes, a menudo no me sale para los pasajes u otras cosas básicas como el recibo de la luz. Normalmente logro salir adelante con ingenio, creando nuevos cursos o vendiendo algún producto. Pero es difícil y desesperante, me tiene de malas e irritable. Me siento muy sola, sin apoyo real ni orejas disponibles, ya sea porque se han abierto brechas irreparables o porque mis gentes están muy ocupadas en sus propias vidas complicadas. Mejor no molestar. Tampoco hay tiempo nunca para encontrarse, todo es correr.

Me siento profundamente decepcionada conmigo misma todo el tiempo, considero que mi desempeño es malo, como madre, como hija, como alumna, incluso a veces como maestra. Temo acercarme a pedir ayuda porque a menudo recibo comentarios agresivos que sólo me hacen sentir peor. Prefiero protegerme aunque implique aislarme.

Pienso que todo esto tiene que ver con la marginación que se vive por ser mujer y, por supuesto, por la descomposición social y económica actual.

Nuestra vida hogareña es precaria, mil cosas no funcionan en mi casa y no las puedo arreglar. No rindo bien como ama de casa, cocinera, limpiadora.

Mis alumnos son increíbles y más mi hermoso hijo que también sufre por todas estas cosas que vivimos y mi mal humor y mal desempeño.

En fin, seguiré echándole ganitas, jajaja.

domingo, septiembre 29, 2019

Donde estoy ahora

Estoy en la cocina, escribiendo esto en lugar de ponerme a estudiar, aunque precisa.

Estoy enojada y frustrada, llevo todo el fin de semana tratando de mejorarle el ánimo a mi hijo luego de que su "papá" nuevamente hiciera una de sus movidas defraudantes y de que la psicóloga la cagara y no lo admitiera. No he tenido un éxito total, como es de esperarse.

Como todos los domingos a esta hora estoy harta y desesperada. Hoy si hay agua, pero toda la semana se ha ido por las noches o a veces a pleno día, a las 4 o así, todas las veces, una vez que el agua se acaba, no habrá sino hasta el día siguiente, en algunos casos, puede escasear por días sin previo aviso, nunca se sabe.

El miércoles pasado asistí a mi clase de violín sin haber estudiado nada, desde el viernes anterior. Mi maestra es dulce y agradable, pero estaba profundamente molesta, podía notarlo, mientras yo batallaba terriblemente con la lectura a primera vista de los ejercicios. En un momento me pidió que le diera alguna explicación. Nunca se que decir en una situación así, todo suena a pretexto, pero a la vez me siento muy frustrada de que nadie de verdad pueda siquiera imaginarse cómo es mi vida.

Un día como hoy me levanté tarde, a las 11:30, tratando de recuperar el sueño perdido durante la semana. A las doce ya estaba preparando café y desayuno, puse un par de lavadoras, serví de comer, lavé platos sucios que se habían ido quedando en la semana, como tópers que no tenían nada perecedero, quizá algunas boronas, pero no tuve tiempo de lavar antes. No logré sacar la ropa antes de que amenazara la lluvia así que hubo que tenderla dentro de casa, rellené el filtro, hice 3 litros de concentrado de jamaica para la semana, limpié el refrigrador, barrí la cocina, tuve que trapearla completa porque se rebalsó el agua que salía de la lavadora y desemboca en el fregadero, ayudé a mi hijo a preparase gelatinas, hice dos litros de coulis de fresas y moras, preparé vasitos de yogurt con fresas para mañana, hice sánwiches a la plancha, preparé elotes con mayonesa y queso parmesano rallado y serví caldo de pollo, todas estas cosas para evitar oportunamente que se fueran a echar a perder. Limpié esquinas tenebrosas llenas de arañas y bichos, lavé ollas una y otra vez, reorganicé los alimentos y los tópers secos, separé la ropa para las lavadas, lavé jergas y trapos, tallé algunas cosas a mano, hice bolsas de basura, desarmé cajas, organicé algún material que puede usarse en las clases que doy, revisé la cantidad de alimentos que hay e hice notas mentales sobre lo que hace falta comparar, no tuve tiempo de ir al super, y a las 8:45 pm, cuando me metí a bañar me di cuenta de que no había parado ni un minuto desde las 12 ni para mirar mi celular ni para ir a mear ni para nada. Ni si quiera se bien qué fue todo lo que hice y si no hice nada del todo, sólo se que aún no he estudiado violín esta semana, ni tengo al dedillo las progresiones armónicas que me revisarán mañana en la clase, que peleé con mi hijo y me siento horrendo por haberlo hecho, que debo estar agradecida de que me pude bañar tan tarde por que ayer no tuve la oportunidad por falta de agua y tuve que sentirme sudada y asquerosa todo el día.

Entonces, cuando la maestra de violín me dice que porqué no me organizo y decido un tiempo para estudiar violín aunque tenga que dejar platos sucios un rato, o cuando el maestro de ensamble me dice que porqué no me preparo unos topers con comida para que me de tiempo de comer antes de su clase, la verdad no se qué decirles. Sólo pienso en el desasatre que resulta de "dejar los platos" y no poder lavarlos hasta el día siguiente y cómo eso hará que aumente la población de mini cucarachas contra las que lucho diario. Sólo pienso ¿quién y a qué hora va a preparar esos topers?.

Y si, estoy contenta y agradecida, esto contenta de que mi hijo pueda estudiar materias de la licenciatura en una escuela en donde el 80% de los maestros los tratan con respeto, estoy contenta de tener tanto trabajo que ahora yo también puedo estudiar materias de licenciatura en composición musical con maestros que en general no me humillan como los anteriores, los de la escuela pública.

Tengo un salón para mí donde tengo mucho de mi material, en lugar de ir cargándolo en la espalada tres veces por semana. En general las mamás que llevan a sus hijos a nuestras clases aprecian nuestro trabajo.

Pero aún me siento profundamente incomprendida, cansada, harta.

Resiento comentarios que sugieren que tal vez el trabajo que mi hijo hace es sólo opcional y poco significativo, cuando las 7.5 horas semanales que trabaja junto a mí, son las que permiten que tengamos el proyecto que permite, a duras penas, pagar nuestra formación.

Hace un año esto hubiera sido impensable. Pero aún así es súper dificil. Y estoy muy sola en todo ello, siempre teniendo que sentir que mi trabajo no es valioso, no nos toman en serio ni los músicos ni nuestros parientes cercanos, y no, no creo que sea un asunto de simplemente "madurar", que es porque no soy un adulto de verdad que sigue afectándome que no me apoyen ni estén orgullosos de mí, o que me den algún tipo de reconocimiento profesional, de los aproximadamente 42 alumnos que tendremos, al menos un 90% los conseguí yo, con mi manejo de los proyectos y su promoción, con mi trabajo, no fue la institución la que los obtuvo. Nuestro ingreso es poco y de ninguna manera eso hace que el proyecto refleje eso, siempre estamos innovando y dedicándonos a nuestros alumnos.

Es difícil tomar un camino distinto del tradicional, luego parece que nu tienes derecho a quejarte de nada porque tu elegiste ese camino.

En fin, que aquí estoy y ya me voy a practicar el violín lo más bajito que pueda y con sordina, para que después la maestra me diga que no toco con suficiente volumen, es lo que hay, es lo que queda. Es un regalo del universo.


jueves, septiembre 12, 2019

Hacer escuela en casa

La mayoría de la educación que recibió mi hijo fue escuela en casa, probamos muchas cosas diferentes y también tuvimos que desarrollar habilidades que nada tienen que ver con el gusto por el aprendizaje. Ha sido un hermoso camino que ninguno de los dos queremos que se acabe aún cuando ya está cursando materias de una carrera universitaria.

En cierta forma se puede considerar un éxito lo que hicimos, sus contemporáneos aún no han terminado la secundaria y su nivel de inglés es el que se pide para una maestría. Más importante que eso, es una persona apasionada por aprender por el simple hecho de aprender, y le importan los demás, especialmente lo más pequeños, eso para mí, ya es lo más importante y me hace sentir infinitamente orgullosa.

Actualmente yo también estudio materias universitarias de música, algunas a la par de él. Para mí la música es una actividad terriblemente difícil, me cuesta todo; escuchar e identificar intervalos, leer música, tocar bien mi instrumento. Pero es algo que he perseguido desde chica. De una manera casi accidental ahora soy maestra de música junto con mi hijo, tenemos ya 5 grupos con un total de 20 alumnos y siguen llegando más.

Durante todo los años que he hecho escuela en casa con mi hijo, he conocido muchas personas que querían asesoría en este tema. Yo siempre he compartido gustosa todo lo que sé, lo que me ha funcionado y lo que no. En este momento de mi vida considero que la escuela en casa es lo mejor para un niño, si las condiciones de su familia lo permiten. Igual que con la lactancia, aún cuando nunca buscaría hacer sentir mal a una mamá por no haber podido dar el pecho o no haber querido, a mi me queda claro que la lactancia es lo mejor en más del 99% de los casos, no es algo a discutir, es una realidad. Hay muy pocos casos reales de intolerancia a la lactosa humana, aún cuando esto se diagnostica a menudo. El otro caso importante es cuando a la mamá le cause un conflicto que no se pueda resolver a tiempo, puede ser de tipo psicológico, en este sentido, su leche aún puede ser la mejor opción nutricional para su bebé, pero las secuelas a largo plazo que puedan crearse en la relación madre-bebé pueden ser más importantes.

Así como debemos hacer todo para derribar mitos en contra de la lactancia y darle todo el apoyo e información a una madre que lo quiera intentar, así mismo, me parece, debemos darle todo el apoyo a una madre que se proponga hacer escuela en casa. Cualquier tiempo que pase haciéndolo probablemente será provechoso para ella y para sus hijes.

No hay un método único, como no hay un niño o una familia igual a otra. Lo que si hay es un montón de mitos, prejuicios y mala onda en contra de quienes intentar caminar por este camino. Las cosas han cambiado en los últimos 10 años, era aún más difícil antes. Más de una vez tuve miedo de que incluso me quitaran a mi hijo, y recibí muchos comentarios hirientes de las personas más cercanas a mí, lo que debilitó mi red de apoyo, que ya de por sí es frágil para todo el mundo en estas épocas.

Yo soy sólo una persona, comparto mi historia porque de verdad quiero apoyar a otros, así como apoyo a las mamis de mis grupos que no dieron el pecho o ya no quieren darlo, así apoyo también a las que deciden escolarizar a sus hijos. Pero aún hoy no es fácil hablar de escuela en casa, me sigo topando con prejuicios y actitudes agresivas, que luego me dejan bajoneada por semanas.

Hacer escuela en casa no es perfecto, no crea niños genio, no hace niños perfectos, es caótico, difícil y un yugo aún mayor para cualquier madre en este sistema ya de por sí asquerosamente patriarcal. Pero para quienes lo quieren intentar les digo que vale la pena, toma años darse cuenta de porque nuestra intuición nos decía que era el camino correcto, pero de verdad que es maravilloso y que ustedes pueden, si necesitan hablar de esto, yo estoy aquí, les abrazo.

domingo, agosto 11, 2019

Objetivos para la educación de preescolar según la SEP

Me di a la tarea de recortar un poco el documento original de la Secretaría de Educación Publica de México que pueden encontrar en este enlace para hacerlo más fácil de entender, y resaltar los objetivos educativos para los tres años de preescolar.

Entre mis alumnos, que rondan los 10 y los 40 meses, hay algunas mamás y familias que desean llevar escuela en casa y me piden asesoría, este artículo es para ellas y para cualquier otra mamá a la que le pueda servir.



Lenguaje y Comunicación (éste se divide en dos)

Lenguaje oral
Obtiene y comparte información mediante diversas formas de expresión oral.
Utiliza el lenguaje para regular su conducta en distintos tipos de interacción con los demás.
Escucha y cuenta relatos literarios que forman parte de la tradición oral.
Aprecia la diversidad lingüística de su región y su cultura.

Lenguaje escrito
Utiliza textos diversos en actividades guiadas o por iniciativa propia, e identifica para qué sirven.
Expresa gráficamente las ideas que quiere comunicar y las verbaliza para construir un texto escrito con ayuda de alguien.
Reconoce características del sistema de escritura al utilizar recursos propios (marcas, grafías, letras) para expresar por escrito sus ideas.
Selecciona, interpreta y recrea cuentos, leyendas y poemas, y reconoce algunas de sus características.

Exploración y conocimiento del mundo (se divide en: Mundo natural, y Cultura y vida social)

Mundo Natural
Observa características relevantes de elementos del medio y de fenómenos que ocurren en la naturaleza; distingue semejanzas y diferencias, y las describe con sus propias palabras.
Busca soluciones y respuestas a problemas y preguntas sobre el mundo natural.
Formula suposiciones argumentadas sobre fenómenos y procesos.
Entiende en qué consiste un experimento y anticipa lo que puede suceder cuando aplica uno de ellos para poner a prueba una idea.
Identifica y usa medios a su alcance para obtener, registrar y comunicar información.
Participa en acciones de cuidado de la naturaleza, la valora y muestra sensibilidad y comprensión sobre la necesidad de preservarla.

Cultura y vida social
Establece relaciones entre el presente y el pasado de su familia y comunidad a partir de objetos, situaciones cotidianas y prácticas culturales.
Distingue algunas expresiones de la cultura propia y de otras, y muestra respeto hacia la diversidad.
Participa en actividades que le hacen comprender la importancia de la acción humana en el mejoramiento de la vida familiar, en la escuela y en la comunidad.

Desarrollo personal y social. Este campo se refiere a las actitudes y capacidades relacionadas con el proceso de construcción de la identidad personal y de las competencias emocionales y sociales, se divide en Identidad personal y Relaciones interpersonales.

Identidad personal
Reconoce sus cualidades y capacidades y desarrolla su sensibilidad hacia las cualidades y necesidades de otros.
Actúa gradualmente con mayor confianza y control de acuerdo con criterios, reglas y convenciones externas que regulan su conducta en los diferentes ámbitos en que participa.

Relaciones interpersonales
Acepta a sus compañeras y compañeros como son, y comprende que todos tienen responsabilidades y los mismos derechos, los ejerce en su vida cotidiana y manifiesta sus ideas cuando percibe que no son respetados.
Establece relaciones positivas con otros, basadas en el entendimiento, la aceptación, y la empatía.

Pensamiento Matemático. El desarrollo de las capacidades de razonamiento en los alumnos de educación preescolar se propicia cuando realizan acciones que les permiten comprender un problema, reflexionar sobre lo que se busca, estimar posibles resultados, buscar distintas vías de solución, comparar resultados, expresar ideas y explicaciones y confrontarlas con sus compañeros. Ello no significa apresurar el aprendizaje formal de las matemáticas, sino potenciar las formas de pensamiento matemático que los pequeños poseen hacia el logro de las competencias que son fundamento de conocimientos más avanzados, y que irán construyendo a lo largo de su escolaridad.

Número
Utiliza los números en situaciones variadas que implican poner en práctica los principios del conteo.
Resuelve problemas en situaciones que le son familiares y que implican agregar, reunir, quitar, igualar, comparar y repartir objetos.
Reúne información sobre criterios acordados, representa gráficamente dicha información y la interpreta.

Forma, espacio y medida
Utiliza los números en situaciones variadas que implican poner en práctica los principios del conteo.
Resuelve problemas en situaciones que le son familiares y que implican agregar, reunir, quitar, igualar, comparar y repartir objetos.
Reúne información sobre criterios acordados, representa gráficamente dicha información y la interpreta.

Desarrollo físico y salud
Coordinación, fuerza y equilibrio
Mantiene el control de movimientos que implican fuerza, velocidad y flexibilidad en juegos y actividades de ejercicio físico.
Utiliza objetos e instrumentos de trabajo que le permiten resolver problemas y realizar actividades diversas.

Promoción de la salud
Practica medidas básicas preventivas y de seguridad para preservar su salud, así como para evitar accidentes y riesgos en la escuela y fuera de ella.
Reconoce situaciones que en la familia o en otro contexto le provocan agrado, bienestar, temor, desconfianza o intranquilidad y expresa lo que siente.

Expresión y Apreciación Artística. Está orientada a potenciar en las niñas y los niños la sensibilidad, la iniciativa, la curiosidad, la espontaneidad, la imaginación y apreciación de producciones artísticas.

Expresión y apreciación musical
Expresa su sensibilidad, imaginación e inventiva al interpretar canciones y melodías.
Comunica las sensaciones y los sentimientos que le producen los cantos y la música que escucha. 

Expresión y apreciación visual
Expresa ideas, sentimientos y fantasías mediante la creación de representaciones visuales, usando técnicas y materiales variados
Comunica sentimientos e ideas que surgen en él o ella al contemplar obras pictóricas, escultóricas, arquitectónicas fotográficas y cinematográficas.

Expresión corporal y apreciación de la danza
Expresa, por medio del cuerpo, sensaciones y emociones en acompañamiento del canto y de la música.
Explica y comparte con otros las sensaciones y los pensamientos que surgen en él o ella al realizar y presenciar manifestaciones dancísticas.

Expresión dramática y apreciación teatral
Expresa mediante el lenguaje oral, gestual y corporal situaciones reales o imaginarias en representaciones teatrales sencillas.
Conversa sobre ideas y sentimientos que le surgen al observar representaciones teatrales.

ENLACES ÚTILES

El nuevo plan educativo ya no tiene libros para cada grado del preescolar, sólo para el tercero. Ahora hay un álbum de láminas (como posters), que no tiene enlace de descarga, pero los encontré acá incluyendo el el libro para las familias, y el de la educadora, ambos corresponden a los tres grados.
En el libro de la educadora se explica cómo usar las láminas y los juegos que les darían a los niños, una memoria, un rompecabezas. También hay una lista de libros que los niños usarían, no se si estarían disponibles en los salones o se los entregarán a cada niño, pueden conocer la lista aquí, la mayoría se encuentran en las bibliotecas públicas. También tengo el libro de primer grado del programa anterior que me parece que estaba muy bien hecho.

Nota final

No quiero terminar sin comentar que los objetivos de la SEP son algunos muy razonables y otros tal vez no tanto. Quiero afirmarme a cada mamá que ustedes pueden hacer esto, que tengan confianza en sus niños y en ellas mismas, no necesitan reproducir la escuela en su casa. Con su ayuda y amor sus hijos aprenderán a amar el conocimiento y se desarrollarán bien, pero principalmente felices, descansados y tranquilos. Si quieren alguna asesoría escriban a nahuatlv@yahoo.com, acéquense a nuestra página de Las Orugas Inglés para Bebés, donde compartimos muchas de las actividades que hacemos y tal vez, puedan unirse a la comunidad de mamás que emprenden este camino.
Ánimo y mucho cariño.


miércoles, julio 10, 2019

Certificación como guía Montessori :: Semana 1 :: Bimestre 1 (Filosofía Montessori 1 y Fundamentos de la Educación)

El plan de estudios que lleva la Alianza Montessori Latinoamérica, incluye un Curso Introductorio que se divide en 5 bimestres. Después se hacen las especialidades que son; Comunidad infantil (3 bimestres, Casa de Niños (4 bimestres) y Taller (6 bimestres).

En el primer bimestre del Curso Introductorio, que es el que estoy comenzando, llevaremos las materias Fundamentos del Educación y Filosofía Montessori 1. Este Curso Introductorio incluye otros dos cursos de Filosofía Montessori (2 y 3), uno de Desarrollo Humano, 2 de Observación, Estructura dela personalidad y detección de problemas en el aula, Movimiento y psicomotricidad, Comunicación asertiva e Introducción a especialidades.

Filosofía Montessori 1

La lectura para el primer curso de Filosofía es el libro El Niño (también llamado El secreto de la infancia), de María Montessori, claro. La mayoría de sus libros son casi imposibles de conseguir, hay algunas versiones en pdf o copias con algunos problemillas. Yo opté por los libros en inglés, ya sea en kindle o en físico. En la primera clase de esta materia no pudimos abarcar aún información sobre el curso, lo que provocó que el tema destinado a este día se recorriera a la siguiente semana, en la que se verán dos temas, el previsto para ese día y el anterior. Para entonces ya debemos haber leído algunos capítulos del libro pero las copias que alguien de la asociación nos venderá serán entregadas hasta la próxima semana, aunque uno encuentre maneras de reparar este asunto, si considero que hay un problema de organización que pudo preverse. También la descripción del trabajo final por parte de la maestra fue caótico y por lo que he observado en cursos anteriores, va a ser un problema al final el que no haya quedado claro. Por lo demás la maestra es muy agradable.

Se habló de "tocar el alma del niño", la parte espiritual, el ser bio-psico-social-espiritual, el compromiso de paz que supone la metodología Montessori y la necesidad de alentar el sentido de comunidad. En particular siento conflicto con todo lo que enfatiza en el aspecto espiritual, que yo considero como algo que no cabe en la formación profesional y que hace daño al mezclarse con hechos propios de estudios formales generando prejuicios y malos entendidos.

Se mencionó la idea de que si interrumpes el proceso mental del niño, ese proceso mental se pierde para siempre y sólo puede ser evocado de manera artificial. Éste tipo de ideas son algunas de las que más me chocan de lo poco que conozco del método y otros métodos. Me parece tan determinista y trágica, algo que en oídos de cualquier padre generaría la idea de que ya es demasiado tarde, que deben ingresar a sus hijos a la formación con toda prisa y que incita la desesperación y desesperanza, porque se puede llegar a sentir que si ya se perdió la oportunidad de ofrecer tal o cual conocimiento en un momento determinado, después ya es demasiado tarde y se habrá perdido para siempre la oportunidad, casi como si el niños fuera a quedar dañado. Mi observación de los procesos de aprendizaje de los niños pequeños, medianos o incluso de los adultos, no es rígida, pienso que siempre es tiempo.

Fundamentos de la Educación

El maestro nos invitó a reflexionar sobre nuestras propias habilidades y obstáculos personales para llevar a cabo el método.

Luego nos habló un poco del trabajo que llevaremos cabo en la materia, nos dijo que había dos diferentes tipos de cuadros comparativos que podíamos hacer sobre pedagogos entre sí o pedagogía a través el tiempo y nos dijo que este último es el que llevaremos a cabo, pero no me quedó claro si éste es el trabajo con el que se evaluará la materia.

Nos invitó a hacernos las siguientes preguntas para las diferentes lecturas o también para lo que sería un trabajo final, no lo tengo claro aún.

-¿Qué es la educación?
-¿Quién es el agente más importante de la educación en el ser humano
-¿Qué busca lograr la educación en el ser humano?
-¿Hay alguna relación entre la finalidad de la educación y la finalidad del ser humano?, ¿porqué? (o más bien, cuál es, diría yo).

Después se habló de cómo la educación actual es nueva, a pesar de que aún exista mucho del a educación tradicional, donde se le dice al niño qué debe hacer y qué debe aprender, en lugar de guiarse por los propios intereses del niño, como sería en el Método Montessori y otras formaciones propias de un modelo renovado. Me parece que esta visión que se promueve de que las cosas son ahora diferentes que antaño es engañosa e ingenua. Yo hablé de cómo mi hijo fue educado en un modelo más libre pero aún debo enseñarle también que la mayoría de los ambientes de formación -y de interacción social- a los que se enfrentará, no apreciarán su sentido crítico o incluso su curiosidad. Cómo debe hacer lo que sea necesario para complacer a sus maestros en muchas ocasiones y demás, mientras que yo crecí con la falsa idea de que los derechos de las mujeres eran un asunto resuelto, sólo para luego aprender, de choque, que no es así.

Nos ofreció varios ejemplos de estas ideas el maestro. Uno de ellos hablaba de cómo un niño no quería comer y, aunque sus padres no coinciden con estos métodos, les resultó "útil" convencerlo de que un señor desconocido vendría a llevárselo cuando no quisiera comer.

Otro ejemplo incluyó la canción Las Brujas de Cri Crí, que habla sobre los niños buenos o malos y cómo los que se porten mal pueden ser llevados por la bruja. El maestro describió como esto causaba miedo y angustia a los niños que escuchaban esta y otras canciones con contenido similar. Y luego nos puso otra canción, de un amigo suyo, Juan José Lavaniegos, donde este individuo supera su trauma de miedo a la bruja. La canción dice cosas horrendas, como bruja "te arranco la verruga, te cambio la dentadura, te vuelvo esbelta (...) para pasar la noches juntos (...) maldita bruja". Yo, por supuesto tenía la mano levantada antes de que terminara la canción para señalar que era horrible la agresión hacia las mujeres que se describía en la canción. Inmediatamente se causó un revuelo en que algunas compañeras consideraban que estos asuntos no nos atañían, aún si alguna pudiera sentir que "insultaban al feminismo", mientras que otras señalaban que era muy obscuro "superar un miedo" al convertir a quien te causa miedo en tu objeto de deseo. Evidentemente mi posición era clara, pero además, por primera vez en mi vida, me enfrento a una situación así acompañada por mi hijo que estaba también en el salón haciendo caras de "no mames, qué pedo". El maestro indicó que la canción no era para niños y que tiene 25 años de antigüedad, no parecía consternado por el contenido violento de la canción, aunque previamente la mayoría de las compañeras si consideraban inapropiado el contenido de la canción de Cri Crí. En fin, esta situación se ha presentado una y otra vez en diferentes entornos formativos en los que me inscrito, apenas el verano pasado no sólo me llamaron feminazi por proponer que un ejercicio que incluía las compras del supermercado estuviera voz de un personaje masculino en lugar de femenino, y cuando me prendí y le dije a mi compañera, con voz contenida, que eso que había dicho era grave, fue a mí a la que llamaron la atención.

Es afortunado que al menos luego pude comentar esto con mi hijo y sentirme reafirmada, porque tantas veces tenemos que dudar de nosotros mismas cuando el entorno nos dice: ash, ya nos caíste mal, eres una exagerada, etc. Otra situación muy alentadora fue el comentario de una compañera que señaló que era muy grave lo que decía la canción pero que de no haberlo señalado (yo y otras), no lo hubiera reflexionado. Éstas mujeres son la luz, en mi opinión. Las feministas ya no volverán al patriarcado, las patriarcales puede que nunca se cuestionen, pero aquéllas que empiezan a ver estas cosas son las que pueden unirse a la lucha, que no defiende al feminismo, sino a las mujeres y a las niñas.

El final del a clase el maestro nos proyectó el episodio 9 de la serie Touch de Netflix, y nos pidió que nos quedáramos más tiempo que la hora de la salida, a lo que yo me negué y luego más compañeras conmigo. Esto me parece un problema de organización del tiempo del profesor, ustedes disculparán si les parezco pedante, pero es un tema que yo tuve que perfeccionar en mi clases de música e inglés que apenas llevan poco más de un año, pienso que es labor de todos los formadores. No se comentó nada sobre el capítulo, según me dijo el maestro, no se aún cual era el sentido de proyectarla, pero pueden ver la serie, está divertidilla, yo vi todos los capítulos anteriores antes de llegar al 9.

En general el maestro es amable y simpático, estoy ansiosa por saber más sobre la historia de la pedagogía.

martes, julio 09, 2019

Certificación como guía Montessori :: Semana 1, presentaciones (Bimestre 1)

El sábado pasado comencé la certificación de guía Montessori, el primero de cuatro módulos que maneja la asociación donde estoy.

Este fue un curso que me apareció como comercial en Instagram, seguro debido a mi búsquedas sobre este tema. Me ofrecieron una beca, según sobre el precio normal y me convencieron.

La metodología Montessori es un tema que me interesa mucho y considero que muchos elementos de ella pueden ser de gran utilidad en mi labor como maestra, especialmente de niños pequeños, pero no exclusivamente, ya que muchas herramientas me funcionan también para educar adultos, o, incluso adolescentes, si la situación se presentara.

Este es uno de muchos cursos que he llevado para obtener una certificación, es una dinámica a la que ya estoy acostumbrada y en la que reconozco ciertos patrones de comportamiento.

Debo decir que aunque los diplomas o certificaciones que se obtienen tiene valor curricular, y siempre aprendo mucho en los cursos, he tenido un montón de malas experiencias y decepciones sobre el nivel que tienen los maestros o exponentes en diferentes instituciones. 

Por más que trato de no llamar la atención sobre mi persona, casi siempre termino fracasando en ese intento, porque expreso mi opiniones con mucha autoridad, especialmente cuando se trata de derechos humanos, ya sea porque una maestra en un diplomado defendía que se podía "curar" a los homosexuales o porque se permiten expresiones que alientan la violencia en contra de las mujeres o los niños.

Aunque en general me considero una ignorante en casi todos los temas en lo que me interno a estudiar (por eso tomo los cursos) y esto me hace sentir tímida al estar menos preparada entre mis compañeras, que suelen tener más formación o acreditación en esos temas, termino argumentando y cuestionando, además de que participo mucho en clase, lo cual a veces se toma bien y en general se toma mal, por parte tanto de maestros como compañeros.

Soy así en parte porque así es mi personalidad, y en parte, seguramente por la educación que tuve en preescolar, primaria y secundaria en la escuela activa.

Hacer un comentario, resumen y reflexión de lo que voy a aprendiendo en cada semana de curso ha sido algo que siempre he querido hacer, al menos lo intentaré con éste, veremos cómo va avanzando la cosa y si logro sacar el tiempo para documentarlo todo.

En este primer día de clases tuvimos la experiencia clásica de inicio de cursos, muchas dudas sobre lo que va a ser, algunos llegando tarde porque no conocían el rumbo, indicaciones técnicas, prácticas, financieras, la manera de evaluar y las presentaciones. Estas interacciones me causan mucha ansiedad, así como también algunas exposiciones de los maestros en muchas clases cuando hay poco contenido, me aburro intensamente, mientras mi mente quiere correr, me veo obligada a frenarla, es muy desesperante. 

Hay una serie de métodos que uso para tratar de mantener la calma, si el entorno lo permite a veces tejo. Si olvidé preveer la situación dibujo, si lo recuerdo llevo hojas para colorear o hacer sodokus. En todos los ámbitos de educación para los adultos en que he estado en general está mal visto hacer cualquiera de estas cosas, debo ser discreta. La actitud ante esto es que me estoy distrayendo en lugar de poner atención y “respetar” al maestro o exponentes. Lo cierto es que, en realidad, estas actividades me permiten poner más atención e ir tomando notas cuando, de pronto, dicen algo relevante, ya que, especialmente las primeras clases, tienen poco contenido. 

Entre mis compañeras había varias licenciadas o maestras en temas de pedagogía o educación y el resto eran profesionales de otras áreas. Esto siempre me intimida, ya que yo no poseo un título universitario (y estoy escribiendo esto ahora mismo en lugar de mi tesis). Una de las maneras en que suelo contrarrestar esta sensación es siendo siempre muy abierta acerca de mis carencias, diciendo que aún no hecho la tesis de la licenciatura que estudié. Por ejemplo, cuando me presento como maestra de violín siempre hago énfasis en que soy sólo una principiante en la música y no tengo una licenciatura en esa área, aunque procuro también hablar de alguna cualidad mía, como por ejemplo, que soy muy buena maestra, ya que los resultados de mis alumnos son muy buenos, aún cuando mi formación pedagógica no sea formal. Algunas personas cercanas a mí opinan que expresarme de esta manera sobre mi misma suena mal, como que reflejo que soy pésima o que siento pena por mi misma, esto me resulta muy confuso porque son sólo hechos muy objetivos en mi opinión, como el hecho de que no leo música con mucha fluidez o que algunos éxitos que tengo con mi alumnos son “accidentes” o resultado de la experimentación, ya que incluyo elementos de diferentes fuentes, de entre mis investigaciones constantes sobre la educación o el desarrollo infantil. 

Además suelo usar elementos de cursos no relacionados. Por ejemplo, tomo elementos que me enseñaron en el curso “Teacher Training Course” (que tomé en el Anglo el año pasado con cierto reconocimiento de Cambridge pero sólo válido en México) para dar clases de preescolar. Uno de los aspectos que nos querían transmitir es que las personas (incluidos los adultos) aprenden de diferentes maneras; visual, auditiva, kinestética, o una combinación de ellas. Por lo tanto es indispensable considerar esto en cada clase e incorporar las tres maneras en forma en que exponemos los temas. Personalmente detesto que me hagan pararme de la silla en una clase y moverme por el salón, pero ahora siempre lo incorporo porque entiendo que es una necesidad para cualquier grupo de alumnos, especialmente para los niños de mis clases que ya están cumpliendo 3 años, ellos necesitan moverse para poder concentrarse (o esa es mi interpretación), y por eso alterno las actividades de sentarse y moverse durante toda la clase.

Finalmente, ya para cerrar este artículo que tan largo se hizo, debo admitir que soy muy exigente, especialmente conmigo misma, y por tanto no se me facilita tanto estar apuntando los logros, sino más bien, los errores. Trabajo mucho con esto para alentar mucho a mis alumnos y sus mamás, pero es algo que me cuesta trabajo también con mi hijo, quien me acompaña a dar las clases y trabaja a la par mía como maestro de nuestros alumnos.

lunes, marzo 04, 2019

Nuevas cosas, nuevas dificultades, soluciones

Mañana tengo clase de violín con una nueva maestra, estoy nerviosa, me la recomendaron y ha de ser muy buena gente, pero siempre tengo miedo.

No estoy muy segura de que me pasó en la infancia en la escuela de música a la que asistí de los 4 a los 8 años, pero es posible que haya vivido experiencias desagradables porque me quedó un terror arraigado por los maestros de música, algo que ni me puedo explicar, pero que al conocer de nuevo a los diferentes maestros de música en la infancia de mi hijo y luego en mi propia escuela, veo que más de la mitad tratan mal a los alumnos haciéndolos sentir mal acerca de si mismos, generando muchos traumas, seguro que es aún peor si fue en la primera infancia. Otras disciplinas artísticas tampoco se quedan atrás, por cierto.

El 3 de octubre del 2018 iniciamos con el grupo de música y violín para bebés, ha sido maravilloso, los niños tienen una gran capacidad y pareciera que no hay tema o habilidad que no se les pueda enseñar, esto me ha hecho tomarme más en serio mi propio aprendizaje y claro, he creado mucho material didáctico para ellos.


La situación de la Ciudad de México ha ido empeorando en cuanto a la seguridad y es muy agotador ir por las calles y el transporte público siempre alerta y listos para luchar.

Estoy muy contenta siendo maestra, es mi mero mole. ojalá que esto les deje algo lindo a los niños y sus mamás, creo que son el binomio más importante para el desarrollo infantil. Pienso que reforzar ese vínculo y mejorar la confianza que las mamás tienen en si mismas es la clave para un desarrollo emocional sano, que es la base de todos los demás aprendizajes y habilidades del niño.

Mi mayor problema es encontrar tiempo para estudiar en medio de las obligaciones del hogar. La última semana mi hijo estuvo con tos, primero se puso bastante mal y ahora, 8 días después aún sigue con tos, aunque ya se va recuperando, pasamos casi toda la semana encerrados y aunque no  logré estudiar como esperaba, pudimos hacer otras cosas como rockear juntos, ahora que ya tenemos un bajo y una guitarra eléctrica. Es muy emocionante y nos regresa a ese ritmo de la escuela en casa, que nos hace felices y nos permite concentrarnos en estudiar.

Extraño las interacciones que se daban cuando escribía más a menudo por acá en lugar de compartir cachitos en fb o Instragram, todas estamos tan ocupadas ahora que estamos aisladas y eso hace más difícil  la maternidad y la vida, siento.

Trataré de volver a escribir por acá con alguna frecuencia.

sábado, diciembre 29, 2018

Autismo y enfermedad celiaca

Para empezar les aviso que no voy a hablar de ningún vínculo entre ambas cosas, hay quienes hacen muchas afirmaciones dañinas sin fundamento científico sobre las condiciones médicas o de vida de otros, y ese es el punto en que convergen estas dos cosas en mi vida.

Recuerdo cuando apenas sospeché que podría tener la enfermedad celiaca y estaba buscando evitar el trigo y entonces, un licenciado en tecnología de alimentos, me explicó que estaba absolutamente equivocada; era imposible que eso pudiera ser cierto, sólo unas semanas después fui diagnosticada por un médico. Esto fue hace ya 6 años, pero aún cuando una y otra vez ha sido claro que tengo la enfermedad para las personas más cercanas a mí, no tiene ni dos meses que me dijeron que había inventado este diagnóstico sólo para colocarme en un papel de fingida vulnerabilidad, con todo y que en este caso tengo confirmación médica de mi diagnóstico.

Peor situación es la de mi sospecha de autismo o síndrome de Asperger, de la cual no tengo ninguna confirmación, pero me ha tocado escuchar todo tipo de opiniones al respecto, como por ejemplo que seguro quiero ser diagnosticada para tener acceso a ciertas drogas, o que no tengo ningún rasgo del autismo.

Para mí descubrir las características de esta forma de entender el mundo ha sido una luz en el camino. Empecé a leer sobre el tema cuando unas maestras muy mala leche del kinder Montessori al que asistía mi hijo me dijeron que él era autista y no aprendería a leer. Quise obtener información para considerar esta afirmación que parecía infundada y lo que encontré fue que no tenía casi ninguna razón para pensar que mi hijo era autista, pero si muchas cosas que parecían explicarme porque yo entiendo el mundo como lo hago.

Recientemente he encontrado artículos que sugieren que no se sabe bien diagnosticar el autismo en niñas porque el cuadro que se creó para identificarlo está basado sólo en síntomas o características del espectro en niños, entonces no es que realmente sea algo que afecta más a los niños, sino que ni siquiera se habían ocupado de pensar que podría se diferente para las niñas. Similar a lo que pasa con los síntomas de paro cardíaco y realmente cualquier cosa que se nos pueda ocurrir en este mundo machocentrista.

Por mi parte puedo decir que sí entiendo las emociones de otros a través de un severo análisis socio-antropológico de la conducta humana, algo que recuerdo como un proceso mental desde la infancia. Por ejemplo recuerdo notar que era importante halagar a las personas, así que empecé a decirle a una tía que sus aretes eran muy lindos siempre que nos invitaba a comer, fue una conducta totalmente artificial, no me gustaban ni disgustaban los aretes, sólo estaba experimentando como tratar de hacer sentir bien a alguien que es amable contigo, sentí que era una manera de dar algo de regreso, pero fallé en el sentido de que me concentré en un sólo aspecto de su apariencia física al punto de que terminó regalándome sus aretes, lo cual me pareció siempre algo muy chistoso dentro de mi mente, aunque claro, no todo el mundo encuentra chistoso lo mismo que yo.

Unos años más tarde, con unos 15 años, observé que yo hablaba mucho de lo que me interesaba y escuchaba poco a mis amigas más cercanas. Así que empecé a obligarme a tomar en cuenta esto cada vez que tenía una conversación, era -y es- tortuoso, pero empecé a escuchar más a las otras personas, mejorando las preguntas que había que hacerles para que me contaran lo que necesitaban desahogar y haciendo muchas notas mentales para recordar detalles sobre lo que decían para retomarlas en posteriores conversaciones.

Hay muchos otros factores que indican o indicaban desde una temprana edad que pudiera tener características autistas, como que de bebé paraba de respirar si sentía cualquier cosa en contacto con el rostro, o que los informes del preescolar decían que no me interesaba jugar con otros niños sino por entablar conversaciones con los adultos. Incluso recuerdo poner mucho esfuerzo en sentirme culpable por la separación de mis padres cuando tenía 7 años porque escuché que la psicóloga de la escuela le dijo a otro adulto que esa era la reacción común infantil, aún cuando no podía encontrar ninguna explicación lógica para que fuera mi culpa o para tener sentimiento de culpa.

Finalmente, lo que desearía que hoy por hoy pudiera brindarme un diagnóstico es comprensión, desearía que la gente realmente pudiera comprender o siquiera imaginarse cuán agotador es interactuar con muchas personas a la vez, por ejemplo, cuando se trata de alumnos pequeños, como en las clases que imparto para bebés y sus mamás, donde estoy a cada minuto obligándome a tomar nota de -y también sintiéndome responsable por- el estado anímico de los bebés y sus mamás. Tengo mucha habilidad para ser maestra, es un buen trabajo que puedo desarrollar y además disfruto particularmente de hacer cosas que percibo como útiles, como hacer sentir a un adulto capaz o a un niño escuchado; pero encuentro totalmente inútil encerrarse en un lugar pequeño a hablar de cosas que no le importan a nadie, o incluso recibir comentarios que directamente me atacan por las decisiones que he tomado en mi estilo de vida y crianza, mientras le hacen daño a sus cuerpos con alcohol o cualquier droga o proceso de enajenación, y que todavía se me señale y presione por no ser como los demás y no estarme "divirtiendo".

Las reuniones con más de tres personas me agotan y enojan, quisiera nunca más ser presionada o obligada a participar de algo así, aunque ocasionalmente las puedo disfrutar, especialmente si siento que yo elegí estar ahí y que me puedo ir cuando yo quiera. Me irrita que sea totalmente aceptable leer Facebook mientras estás en estas reuniones pero que no lo sea leer un buen libro o estudiar el violín.

Peor aún, a pesar de lo horrible que puede ser para mí sentirme presionada en este sentido -e incluso que por no gustarme las drogas o el alcohol no merezco un buen compañero-, lo peor de todo no es que no soy comprendida, sino que encima soy tachada de ofensiva y la gente se ofende conmigo, lo que derivará en hacerme comentarios "chinga quedito" para el resto de mi vida, además de sugerir que le hago un muy sustancial daño a mi hijo con mi conducta.

En mi caso pareciera entonces, que más que tener dificultades sociales por el autismo, soy una experta en ello porque lo veo como una materia que se estudia y se convierte en estadísticas y ecuaciones dentro de mi mente, parece que esto ocurre en otras niñas y adultas con autismo, lo que hace que nunca sean diagnosticadas, sólo porque lograron compensar de otras maneras.