sábado, diciembre 29, 2018

Autismo y enfermedad celiaca

Para empezar les aviso que no voy a hablar de ningún vínculo entre ambas cosas, hay quienes hacen muchas afirmaciones dañinas sin fundamento científico sobre las condiciones médicas o de vida de otros, y ese es el punto en que convergen estas dos cosas en mi vida.

Recuerdo cuando apenas sospeché que podría tener la enfermedad celiaca y estaba buscando evitar el trigo y entonces, un licenciado en tecnología de alimentos, me explicó que estaba absolutamente equivocada; era imposible que eso pudiera ser cierto, sólo unas semanas después fui diagnosticada por un médico. Esto fue hace ya 6 años, pero aún cuando una y otra vez ha sido claro que tengo la enfermedad para las personas más cercanas a mí, no tiene ni dos meses que me dijeron que había inventado este diagnóstico sólo para colocarme en un papel de fingida vulnerabilidad, con todo y que en este caso tengo confirmación médica de mi diagnóstico.

Peor situación es la de mi sospecha de autismo o síndrome de Asperger, de la cual no tengo ninguna confirmación, pero me ha tocado escuchar todo tipo de opiniones al respecto, como por ejemplo que seguro quiero ser diagnosticada para tener acceso a ciertas drogas, o que no tengo ningún rasgo del autismo.

Para mí descubrir las características de esta forma de entender el mundo ha sido una luz en el camino. Empecé a leer sobre el tema cuando unas maestras muy mala leche del kinder Montessori al que asistía mi hijo me dijeron que él era autista y no aprendería a leer. Quise obtener información para considerar esta afirmación que parecía infundada y lo que encontré fue que no tenía casi ninguna razón para pensar que mi hijo era autista, pero si muchas cosas que parecían explicarme porque yo entiendo el mundo como lo hago.

Recientemente he encontrado artículos que sugieren que no se sabe bien diagnosticar el autismo en niñas porque el cuadro que se creó para identificarlo está basado sólo en síntomas o características del espectro en niños, entonces no es que realmente sea algo que afecta más a los niños, sino que ni siquiera se habían ocupado de pensar que podría se diferente para las niñas. Similar a lo que pasa con los síntomas de paro cardíaco y realmente cualquier cosa que se nos pueda ocurrir en este mundo machocentrista.

Por mi parte puedo decir que sí entiendo las emociones de otros a través de un severo análisis socio-antropológico de la conducta humana, algo que recuerdo como un proceso mental desde la infancia. Por ejemplo recuerdo notar que era importante halagar a las personas, así que empecé a decirle a una tía que sus aretes eran muy lindos siempre que nos invitaba a comer, fue una conducta totalmente artificial, no me gustaban ni disgustaban los aretes, sólo estaba experimentando como tratar de hacer sentir bien a alguien que es amable contigo, sentí que era una manera de dar algo de regreso, pero fallé en el sentido de que me concentré en un sólo aspecto de su apariencia física al punto de que terminó regalándome sus aretes, lo cual me pareció siempre algo muy chistoso dentro de mi mente, aunque claro, no todo el mundo encuentra chistoso lo mismo que yo.

Unos años más tarde, con unos 15 años, observé que yo hablaba mucho de lo que me interesaba y escuchaba poco a mis amigas más cercanas. Así que empecé a obligarme a tomar en cuenta esto cada vez que tenía una conversación, era -y es- tortuoso, pero empecé a escuchar más a las otras personas, mejorando las preguntas que había que hacerles para que me contaran lo que necesitaban desahogar y haciendo muchas notas mentales para recordar detalles sobre lo que decían para retomarlas en posteriores conversaciones.

Hay muchos otros factores que indican o indicaban desde una temprana edad que pudiera tener características autistas, como que de bebé paraba de respirar si sentía cualquier cosa en contacto con el rostro, o que los informes del preescolar decían que no me interesaba jugar con otros niños sino por entablar conversaciones con los adultos. Incluso recuerdo poner mucho esfuerzo en sentirme culpable por la separación de mis padres cuando tenía 7 años porque escuché que la psicóloga de la escuela le dijo a otro adulto que esa era la reacción común infantil, aún cuando no podía encontrar ninguna explicación lógica para que fuera mi culpa o para tener sentimiento de culpa.

Finalmente, lo que desearía que hoy por hoy pudiera brindarme un diagnóstico es comprensión, desearía que la gente realmente pudiera comprender o siquiera imaginarse cuán agotador es interactuar con muchas personas a la vez, por ejemplo, cuando se trata de alumnos pequeños, como en las clases que imparto para bebés y sus mamás, donde estoy a cada minuto obligándome a tomar nota de -y también sintiéndome responsable por- el estado anímico de los bebés y sus mamás. Tengo mucha habilidad para ser maestra, es un buen trabajo que puedo desarrollar y además disfruto particularmente de hacer cosas que percibo como útiles, como hacer sentir a un adulto capaz o a un niño escuchado; pero encuentro totalmente inútil encerrarse en un lugar pequeño a hablar de cosas que no le importan a nadie, o incluso recibir comentarios que directamente me atacan por las decisiones que he tomado en mi estilo de vida y crianza, mientras le hacen daño a sus cuerpos con alcohol o cualquier droga o proceso de enajenación, y que todavía se me señale y presione por no ser como los demás y no estarme "divirtiendo".

Las reuniones con más de tres personas me agotan y enojan, quisiera nunca más ser presionada o obligada a participar de algo así, aunque ocasionalmente las puedo disfrutar, especialmente si siento que yo elegí estar ahí y que me puedo ir cuando yo quiera. Me irrita que sea totalmente aceptable leer Facebook mientras estás en estas reuniones pero que no lo sea leer un buen libro o estudiar el violín.

Peor aún, a pesar de lo horrible que puede ser para mí sentirme presionada en este sentido -e incluso que por no gustarme las drogas o el alcohol no merezco un buen compañero-, lo peor de todo no es que no soy comprendida, sino que encima soy tachada de ofensiva y la gente se ofende conmigo, lo que derivará en hacerme comentarios "chinga quedito" para el resto de mi vida, además de sugerir que le hago un muy sustancial daño a mi hijo con mi conducta.

En mi caso pareciera entonces, que más que tener dificultades sociales por el autismo, soy una experta en ello porque lo veo como una materia que se estudia y se convierte en estadísticas y ecuaciones dentro de mi mente, parece que esto ocurre en otras niñas y adultas con autismo, lo que hace que nunca sean diagnosticadas, sólo porque lograron compensar de otras maneras.

martes, septiembre 11, 2018

Machismos caseros

(Disculpen que mi teclado no permite acentos y hay un montón de errores en ese sentido).

Conforme la ola actual del feminismo ha ido tomado forma, he descubierto un montón de cosas sobre mi misma y sobre lo que pasa a mi alrededor.

Una de las aportaciones importantes de este movimiento para mi, ha sido darle nombre a muchas cosas que antes no existían. Si cuando a los once años le hubiera dicho a un adulto que mi maestro de la escuela o los señores en el metro me acosaban, nadie me hubiera dicho nada, eso no estaba pasando, no se llamaba así, o, como decía y dice quien debía protegerme, "tu piensas que todos quieren contigo".

El camino de la música es uno muy difícil de por si, pero los machismos de mi hogar lo han hecho muchísimo mas difícil.

Hace unos 10 años me compre un violin después de ir a un encuentro Suzuki. Me contagie de lo que el doctor Suzuki había dicho, que todos pueden tocar. El se refería a que todos los niños deben ser aceptados en una escuela de música, porque si pudieron aprender a hablar su lengua materna, entonces podrán aprender a tocar un instrumento y opinaba que había partes de la pedagogía musical de su país y época que podrían estar fallando. Pero yo pensé algo así como "si todos pueden, yo también", y compre el violin mas barato que encontré.

Poco sospechaba que la dificultad mayor no iba a estar en las arcadas y la afinación dada por los dedos o la lectura musical, sino en el saboteo machista que tengo que combatir en mi propia casa.

Da tanto miedo a veces hablar del machismo intimo que vivimos. Gritar que nos están matando y violando en las calles y en las universidades parece mas sencillo. Yo no encontré mi lucha a la par de mis compañeras que si se pueden llamar a si mismas feministas, porque a la primera que me quise sumar me señalaron lo poco feminista que era al estar en una relación heterosexual y al ser mama.

El feminismo es un campo mas en el que no se vale tener hijos, en general. Mientras yo me niego a explotar a otra mujer para sobre su espalda clavar las raíces de mi desarrollo profesional o militante, mas me vuelvo dependiente de manera practica del hombre adulto que forma parte de mi vida. Solo con su participación logro estudiar a ratos o hacer pequeños trabajos, o llevando a mi hijo a todas partes como si aun lo cargara en el rebozo. Pero siempre esta retorcida la ecuación y al poco tiempo salen malas ondas imposibles de soportar y termino abandonando mis iniciativas. Como si no fuera suficientemente difícil aprender algo ya de por si o desarrollar algún proyecto, como dar clases.

Pero hace varios años ya, es también mi hijo el que ejercita sus machismos para impedirme estudiar. Aunque ya no me ridiculiza ni hace performances emocionales para impedir a toda cosa que estudie, aun hace muchas cosas que son machistas y que buscan impedir o desanimar mi estudio. El estudia música también, el es siempre la prioridad, así que mis tiempos robados para practicar siempre deben esperar si la musa lo ha tocado en ese momento, pero no es eso suficiente.

Cuando lejanos y cercanos señalan que tal vez sigue el ejemplo del hombre que esta presente en su vida, normalmente me culpan a mi por permanecer en una relación tóxica. Otros opinan que yo soy una controladora que no quiere independizarse de su hijo, como si el entorno de seguridad y la amenaza de los temblores permitieran que uno soltara a los hijos así nomas.

En fin, que es mi culpa siempre y me siento muy sola llorando desconsolada en la cocina sin tener a quien pedirle paro y ayuda mas que a mi macho tóxico, y si, no siempre esta de humor para consolar ni le sale muy bien.

En fin, extraño este espacio donde a veces encontraba compañías lejanas y consuelo, que pena que los blogs ya no están de moda y que pareciere que tengo prohibido decir tantas cosas.

........

Hace unos dias perdimos a Karina de una manera horrible, lamento no haber podido estar mas cerca de ella. La llevare siempre en mi corazón.

sábado, noviembre 25, 2017

Haz tus propias acuarelas


Hace un buen rato que ando con ganas de hacer acuarelas, desde la primera vez que vi algún tutorial y me pareció fácil.

La semana pasada me compré un curso en línea con Ana Victoria Calderón en el sitio de Domestika y ahora tengo más ganas aún, mi hijo también está entusiasmado y quiere pintar conmigo. Hoy compré finalmente unas acuarelas de tubo Pentel, que a mi me parecen la maravilla y unos pliegos de papel Fabriano; pero también, por fin, el bicarbonato y unos colorantes vegetales, que era todo lo que me faltaba.

Nos la pasamos increíble creando colores. Ojalá hubiera comprado unas charolas de hielo, porque el cartón de huevo hace que la mezcla de seque más rápido y sea difícil de integrar el color, pero igual quedó muy bien y tenemos muchas ganas de ya poder usarlas.

Seguí las instrucciones de este video.


Se necesitan:

1 taza de bicarbonato.
3/4 de taza de vinagre.
1 taza y una pizca de maicena.
2 cucharadas soperas de miel o jarabe de maiz.
Colorantes vegetales.
Recipiente para mezclar, taza para medir, palitos, cuchara.
Batidora (opcional).


Se mezcla el bicarbonato con el vinagre (que hay que agregar poco a poco para que no se salga toda la espuma). Luego se agrega la maicena y luego las dos cucharadas de jarabe de maiz. Aquí fue donde decidí usar la batidora porque la mezcla era muy espesa.

Se vierte en las charolas de hielo, godettes, o cartones de huevo.

Se agregan gotas de los colorantes y se mezcla.

Se deja secar dos o tres días y listo, ¡a pintar!

Les aconsejo las tiendas donde venden suministros para pasteles, como las que hay en Av. Chapultepec cerca de la glorieta de Insurgentes, para encontrar colores raros como negro o neones.

viernes, noviembre 24, 2017

Asociación en el método científico y el "mansplaning"

Es muy interesante la explicación del maestro Steve Joordens en el curso de introducción a la psicología de la universidad de Toronto, sobre asociación.

Nos cuenta que hay un estudio de demuestra que si comes muchas hamburguesas, está probado científicamente que se reduce la posibilidad de morir de cáncer. Esto es cierto sólo porque este tipo de dieta aumenta el riesgo de morir de ataque cardiaco, por lo tanto no tienes tiempo de morir de cáncer, sólo porque moriste antes. Entonces en efecto quienes tienen una dieta rica en hamburguesas tienen menor riesgo de morir de cáncer, pero no hay motivo para querer adoptarla creyendo que es más sana.

Apenas me pasó algo similar el fin de semana, paseaba con una pareja de extranjeros por el centro histórico, que estaba particularmente atascado por el efecto del Buen Fin, y el FILUX. En cierto momento ella pensó que le habían robado su celular, entonces él le dijo que no era posible porque la ciudad estaba muy segura -no se que opinen los que viven aquí, yo no concuerdo-, poco después ella lo encontró en su bolsa, y entonces el dijo algo por el estilo de "te lo dije", como que esto probaba su punto. 

Así de absurdo me parecen muchos de los debates de ideas especialmente con los hombres. El fenoméno este del mansplaning y que no te dejen hablar pero ellos sí te interrumpan, hace que todos demos por sentado que tienen razón y que tienen la información real para probar lo que dicen.

Me resulta especialmente frustrante, pero no se aún que hacer en algunas de estas situaciones, tanto si demando mi derecho de hablar (como una "histérica"), como si ofrezco mis fuentes de información (que son descalificadas, o ya no me están escuchando y se ve en su rostro), o como si me quedo callada porque ni vale la pena abrir la boca luego de saber por le experiencia repetida que no serás escuchada. He llegado al punto, casi humillante, de levantar la mano para hablar en conversaciones totalmente informales.

Es muy díficil desarrollarse en el aŕea del pensamiento, la investigación ante estos impedimentos -además de muchos otros- y más aún cuando el área de lo que estudias es constantemente descalificada por los más cercanos a ti.

Ustedes, queridas compañeras, ¿cómo hacen?


viernes, noviembre 03, 2017

Tiempo para encontrarnos

Últimamente he estado cansada, más de lo que creía que podría estar.

Cada vez esta situación se hace peor.

Estoy rebasada pero intentando hacer la tesis, seriamente, desde hace unas cinco semanas.

No tengo descanso posible y por más que me recomiendan que lo tome yo no veo como podría.
Sin embargo sigo sintiendo que no hago suficiente y que eso es lo que perciben los demás de mí.

Desde no tener inmaculada mi casa sin polvo, hasta la afirmación de que nunca me graduaré de la unversidad.

Estoy cansada y triste, y mientras no puedo disfrutar lo que se pueda disfrutar del ahora por estar agotada.

El estrés causado por el temblor no ayuda.

Siento que no tengo tiempo para encontrarme, para saber quien soy y cómo soy, si es que he cambiado realmente, o sólo me he perdido en la responsabilidad de la meternidad, si la simpática y alegre ya no está allí, si la que salía de noche ya no existe.

En fin.

Les abrazo, a todas las que están como yo.

sábado, octubre 21, 2017

Crisis de edad :: Noñez

Hace unos meses cumplí 37, para mi es como si ya tuviera 40 y de algún modo, es una pequeña tragedia.

Supongo que es simplemente una nueva crisis de edad y me parece recordar que andaba con las mismas angustias a los 27. La pregunta escencial tiene que ver con qué he hecho de mi vida, ha valido la pena, es suficiente, etc. Son preguntas necias, porque en cierta forma no hay más que lo que se pueda hacer para adelante, así que atormentarse por lo que no ha sido hasta ahora no resuelve nada.

Por otro lado dificilmente podría decir que no he hecho nada. Mi hijo ya tiene más de una década, terminó la primaria, lleva ocho años estudiando música, toca varios instrumentos, compone música y habla y lee un segundo idioma casi como su idioma materno.

Yo veo que cada vez asoman mas claramente las canas y ya no me divierte encontrarlas, estoy cansada y, aunque reconociendo mis privilegios, también me siento privada de muchas cosas; amor, oportuindades de estudio, tiempo para mí, descanso, placeres no indispensables, compañía, seguridad en los espacios públicos, sueño, entusiasmo.

Al mismo tiempo sigo disparando en todas direcciones mis intereses, porque todo es maravilloso, así que sigo tocando el violín, de pronto el contrabajo, estudiando y escribiendo la tesis, aún, y con muchas ganas de dar clases y caminar por el bosque y bailar y leer y tejer demás.

Imagino que así es este numerito y que así soy yo, por muchas cosas feas que me diga el patriarcado, tengo que saberme valiosa y hermosa por dentro y por fuera.

Es un camino que se pone muy cuesta arriba, pero aquí vamos.

martes, octubre 17, 2017

La maternidad :: el precio más caro

Hace ya unos dos años que me está costando cada vez más aceptar sin resentimiento las cargas patriarcales que significa la maternidad. No culpo a mi hijo, pero esto afecta nuestra relación porque es demasiado difícil a veces.

Ser mujer es dificil, ser mamá es difícil.

Amo a mi hijo, sigo luchando por él, disfrutándolo y encontrando entusiasmo por la vida. Por tocar el violín o el contrabajo, por estudiar, por leer, por tejer, por conectar con las hermanas amigas.

Que bueno que hay tantas oportunidades gratuitas para aprender.

domingo, octubre 15, 2017

Teñir estambres, versión 2


Ya hace unos años había escrito un post sobre teñido de estambres, ese método era más largo y laborioso, pero si sólo quieren un color uniforme pueden usar este método que ahora voy a describir.

Hace unos meses estuve experimentando con diferentes compuestos naturales para teñir estambre.

Usé, agua donde remojé frijoles negros, té negro, jamaica, agua donde herví el betabel, cúrucma en polvo, wakame. También hice otros donde usé Koolaid y Tang,




Para poder teñir así los estambres es necesario que sean fibras naturales, de lana de preferencia, ya que el algodón, alpaca, soya, caña de azúcar, seda dan diferentes resultados, pero vale la pena expreimentar si tienen madejas de esas fibras. También es necesario que el tambre no venga hecho madeja aún.


Se hace una solución de tres partes de agua por una de vinagre blanco y se sumerge el estambre, exprimiéndolo bien para que absorba el agua con vinagre, durante más de una hora en el refrigerador.



Luego se enjuaga y se remoja en el agua con el color de su preferencia, también exprimiendolo para que absorba. Y luego se pone a hervir por al menos veinte minutos.




Cuando haya enfriado se enguaga y exprime y se deja secar.

¡Y  listo!


jueves, junio 15, 2017

Habilidades matemáticas para primer grado


A menudo a amigas, amigas de amigas y hasta desconocidas que llegan al blog o me conocen por facebook y me piden consejo sobre escuela en casa.

Como saben, he llevado el proyecto de escuela en casa con mi hijo desde que tenía unos tres años y durante los siete años siguientes ha estado en la escuela por algunos periodos pero siempre hemos elegido juntos, él y yo, la escuela en casa y ahora, con 10 complidos ya terminó la primaria y espera algunos trámites administrativos para poder comenzar la secundaria abierta.

Una de las preocupaciones que tienen mis amigas o sus parientes, quienes presionan para decir que la escuela en casa podría no ser sufciente o, incluso la escuela ya sea pública o privada, es que los niños no están aprendiendo lo suficiente, y el área de mayor preocupación suele ser la de matemáticas.

Así que revisé el libro de matemáticas de la Secretaría de Educación Pública de Mexico y de ahí extraje esta lista de contenidos que ustedes pueden revisar rapidamente con sus hijos.

Pueden encontrar el libro digital aquí, y pueden imprimir el material recortable para usarlo con sus hijos.

Habilidades matemáticas para niños de primer grado según el libro de la SEP, 2017.


  • Contar y comparar cantidades primero de un dígito y luego de dos, no exige el uso de los signos pero se pueden incluir ( =, >, <).
  • Contar de forma descendente desde el 10.
  • Identificación de fechas y uso del calendario.
  • Completar números de una secuencia (por ejemplo un mes de calendario que no tuviera todos los números).
  • Identificar decenas (de 10, de 20, de 30).
  • Geometría identificar partes de un dibujo hecho con piezas geométricas y poder crearlo (tipo tangram, pero con menos elementos).
  • Dibujar figuras geométricas en una cuadrícula.
  • Sumar para igualar cantidades usando dibujos que ilustran cantidades.
  • Sumar en problemas (estilo “si Pablo tenía 7 coches y le regalaron 2…”), primero con números menores al 10 y luego menores al 100.
  • Concepto del tiempo, identificar recordar que hace cada día de la semana en la mañana, tarde y noche.
  • Comparar distancias entre varios elementos, por ejemplo en una carrera de carritos de juguete.
  • Operaciones de suma y resta con dinero, monedas de 1, 2, 5 y billetes de 20 y 50.
  • Restas en dos pasos (9 - 3 - 2 = ).
  • Restar de un grupo de elementos representándolo por escrito como +3, -3.
  • Identificar restas y sumas correctas o incorrectas de una lista.
  • Ordenar hasta 5 números dados de entre 1-1000 de menor a mayor y viceversa.
  • Comprar tamaños (por ejemplo palitos).
  • Comprar cerca-lejos con hasta 10 elementos.
  • Representar números como: Soy uno más que 90 pero uno menos que 92, ¿qué número soy?.
  • Contar de 10 en 10 ascendente y descendente.
  • Dividir entre 2 y multiplicar por 2 cantidades menores a 50 dentro de problemas.
  • Asignar valores a diferentes fichas; por ejemplo las azules valen 1, las rojas 5 y las amarillas 10, hacer agrupaciones y poder tanto estimar cantidades, como poder saber la cantidad que representan y compararlas.
  • Desglosar sumas de dos elementos (24 = 20 +4) hasta 50.
  • Identificar rápidamente números que suman 10 (1+9, 2+8, 3+7, 4+6, 5+5).
  • Utilizar objetos como unidades de medida (por ejemplo; mi cuarto mide de largo 7 cajas de zapatos o 17 muñecos de Playmobil).
  • Sumas con números de dos dígitos menores a 50.
  • Números ordinales del 1° al 9°.

sábado, mayo 06, 2017

¿Quienes son nuestras abuelas?

El otro día hablé con mi madre por teléfono, a veces se extiende mucho sobre cosas cotidianas que hacen la llamada de larga distancia costosa, no le gustan mucho las teconologías, así que es mejor por teléfono.

Esta vez ella necesitaba hablarme de cosas que le estaban lastimando, primero pensé que yo la había cagado, pasa con cierta frecuencia, de forma involuntaria, quizá porque tengo muchas cosas pendientes sobre mi infancia, a veces me salen cosas hirientes, cuando en general trato de ser respetuosa y retraída.

Parece que esta vez la causa era otra más recurrente, me duele y molesta que le hagan pasar malos ratos, porque siempre fue una madre responsable pero más que nada porque ahora se más sobre las dificultades que pasó, algunas similares he tenido que vivir, las de los apuros económicos y la falta de apoyo que nos enloquecen y neurotizan en contra de nuestros hijos.

Entonces le conté sobre algo que le había dicho a mi hijo la noche anterior. He estado hablando mucho con él sobre lo limitante que es ser mujer y -aún peor- ser madre.

¿Se acuerdan cuando nos preguntaban en la primaria "qué es (o que hace)" tu papá?, es decir, cual es su profesión, oficio u ocupación, no lo preguntaban tanto sobre las madres y menos sobre las abuelas, porque, ¿qué son nuestras abuelas?; ¿médicos, enfermeras, maestras, abogadas?, no, la mayoría no lo son, son abuelas, sólo abuelas, lo que se traduce en señoras que estan en su casa haciendo de comer y sirviendo a todo el que está emparentado con ellas. Es alienante y triste. No tuvieron oportunidad de saber quienes eran ellas o qué les gustaba, su capacidad de desición sobre sus propias vidas se limita a elegir lo que ven en la tele.

¿Y nuestras madres?, ¿tuvieron esa oportunidad?. La mía no, luego de quedar embarazada por primera vez a las 19 y por última a los 36, pasó por varias carreras y finalmente, con más de 40, se graduó, pero aún hoy, casi 37 años después de convertirse en madre por primera vez sigue rigiendo su vida por el eterno servicio que es la maternidad y ya no le quedan ganas ni tiempo de buscarse a si misma y descubrir cual era su camino.

Yo reviento de rabia cada día que no tengo tiempo para estudiar el violín, pero he tenido muchas más oportunidades que ella y aún me queda tiempo para buscar mi camino.

Le dije a mi madre que sus oportunidades le habían sido negadas y que era injusto, y que nadie tenía derecho a tratarla mal y que lo había hecho muy bien como madre, y en cierta forma, después de 22 años de no vivir con ella, me recocilié con ella como mujer, y me dió mucha rabia que lo que hizo bien a pesar de las terribles dificultades no sea apreciado por nadie, y que le hayamos robado su vida junto con todo el patriacado.

Tenemos que pensar como hacemos para que esto no pase más a ninguna mujer en ninguna parte.